Nuestro lema

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viernes, 15 de julio de 2016

TOP 5 RESTAURANTES PARA SALIR A COMER COMIDA PICANTE

No sé si sea esta carita ensoñadora, o sólo mis cachetes apapachables, tal vez son mis ojos de ternero degollado o el conjunto de todo esto con mi personalidad arrolladora, pero lo que sí es cierto es que tengo un poder de atracción absolutamente maravilloso para las mujeres bravas. Y es que entre las pocas mujeres que han pasado por mi vida ya tuve una que cuando se enojaba se quitaba los calzones de pa’rriba, otra que era capaz de matar a un gato de un grito, una más que tenía una entrada adicional en diciembre porque la contrataban para matar marranos a cantaleta y otra cuya habilidad consistía en voltear tajadas de plátano maduro en un caldero lleno de aceite hirviendo, nada más y nada menos que con la mano.
Así pues que como ya he notado esa tendencia en mí, se me ha venido a bien desarrollar una metodología para filtrar de entre todas las que se atrevan a salir conmigo, a la mujer que sigue en la lista. ¿Y cuál es la característica de esa mujer? Pues mirando la lista que les enumeré antes, me parece que la que hace falta ahí es una que se capaz de “comer candela”. Esto quiere decir que el método de prueba del que les hablé se me pega muy bien, pues es muy sencillo, divertido y hasta delicioso: consiste en llevarla a comer comida picante.
Foto tomada del link de comidas más picantes del mundo
Hay pruebas de pruebas eso sí, nada más en estos días estuve mirando un “conteo” de los platos más picantes del mundo y hay unos a los que sinceramente ni loco me les mediría…  cómo serán que hay uno en el que los meseros tienen un entrenamiento especial y un kit clínico de ayuda, para aquellos casos en los que los comensales entren en algún tipo de emergencia médica. Así pues que ahí le tengo su prueba, me la llevo a comer alguna de estas comidas picantes. Si es capaz de comerse el plato número cuatro de esa lista y seguir fresca como una lechuga… Andrés, mijo, esa es la indicada.

Ustedes dirán que la prueba está difícil y que a lo mejor no me consigo fácil alguien que me llene ese casillero en la lista de mujeres bravas por conseguir, pero yo les tengo la prueba de que no es como ustedes piensan. Sólo hace falta recordarles a la señorita de la que hice referencia en el concurso de comida picante que realizaron Los Monarettos hace poco y que tuve la fortuna de cubrir; aquella que mientras que sus compañeros concursantes mandaban a llamar a la mamá para que los consolara luego de comerse una sopa atómica de chiles, se limitaba a decir muy oronda: “Normal, yo estoy bien, ¿a qué hora traen el siguiente plato?” Y si eso no es suficiente para comprobarlo, los invito a ver pues quién fue el ganador del concurso “Rey de picante del 2014… mejor dicho, hay que decirle: “Reinita.”  Y es que la señorita en cuestión se coronó ganadora porque se comió 60 alitas con una salsa versión especial que se inventaron nada más para el concurso; ¡¿Hágame el bendito favor?!
Y se me facilita un poco la cosa también porque de los muchos, tal vez no tantos, restaurantes que he visitado aquí en Medellín yo mismo puedo hacer mi “top 5”, mi conteo de los cinco restaurantes que ofrecen platos picantes y además deliciosos para hacer la tan mencionada prueba.

Puesto número uno
“El rinconcito Mejicano”

En este restaurante de Envigado al que he ido, he vuelto y pienso volver, me he comido la mejor torre de nachos de la ciudad. Los sabores son exquisitos y lo mejor de todo, que es lo que nos atañe en esta publicación, es que en la mesa te ponen cuatro tipos de salsas picantes, una comercial, de esas que se consiguen en el mercado, y tres que son de la casa: Jalapeños en salmuera, una especie de salsa barbacoa con picante medio y una tercera, muy, pero muy picante, de esas que cobran doble peaje. ¡me encanta!






Puesto número dos
“Tijuanas”

Este restaurante ubicado en el Mall San Lucas entre Envigado y el barrio El Poblado de Medellín te ofrece más de cincuenta platos de comida tex-mex. Allí tuve tremenda experiencia, de esas que no se olvidan porque fue mi primer trío… Híjole manitos, mi plato se llamaba, FAJITAS TRÍO TIJUANA’S (ya entendieron lo del trío ¿verdad?) aquí te ofrecen la posibilidad de elegir el nivel de picante que vas a querer y así te preparan las salsas para acompañar, igual te ponen en la mesa algunas salsas y ajíes comerciales para que elijas a tu gusto. Se llama trío porque trae carne de res, pollo y camarones ¿Cómo la vieron? “¡Caray! Si la pasé de lujo güeritos”, al terminar me sentía sucio… necio… acababa de tener un trío y así me sentía, que delicia.

Puesto número tres
“Órale”

Voy a completar con un tercer restaurante mexicano que ofrece comida tex-mex y que me recomendaron varias personas de diferentes círculos, por mucho tiempo sin que hubiera podido ir a visitarlo. Está ubicado en Laureles, en la circular cuarta con la carrera setenta y una, o algo así, no estoy siendo muy exacto pero es fácil de encontrar y como su fama lo precede, en cualquier caso, sólo deben preguntar a cualquier transeúnte y los va a terminar de ubicar. Este restaurante es atendido por su dueño que es mexicano y varios meseros que vienen también del país manito. Su amabilidad invita a quedarse y la calidad de la comida, a volver. Me gustó mucho porque los platos llevan el nombre que llevarían si estuvieran en México, por lo tanto muchos no son reconocibles al leerlos en la carta, pero son familiares porque ya te los has comido. Me fascinó el detalle del nombre escrito con crema agria sobre mi fajita, pero lo que me enamoró fue el sabor. El picante en este caso va por cuenta de un par de salsas que te ponen en la mesa para que le agregues a tu gusto. Esto quiere decir que en su experiencia y sabiduría, nuestro amigo mejicano, sabe que el paladar colombiano es dulzón y malo para el pique. Pero se le puede pedir que te ponga a prueba y sí que sabrá hacerlo.

Puesto número cuatro
“Tabún”


¿Quién dijo que la comida mejicana es la única picante? Ese es un paradigma que tenemos los colombianos, pues en nuestras mentes poco abiertas a otras culturas se ha posicionado esta comida como la única, pero eso no es cierto, ni siquiera en Latinoamérica, porque en Perú se pueden encontrar una enorme variedad de ajíes que incluyen en su dieta diaria los peruanos de a pie y que le “montan la pata” a varios de los más representativos de México. Pues bien, en Tabún, uno de los mejores restaurantes de la ciudad, me atrevo a decirlo sin miedo a equivocarme, te sirven comida del Oriente Medio. Aquí encuentras platos de Israel, Arabia, Marruecos y de la India. Nada más en las ensaladas y salsas acompañantes, que suman más de quince, ya hay una buena muestra de lo picante que puede llegar a ser, y entre los platos fuertes, de los cuales destaco el cordero en curry por su picor y su sabor, ya te puedes estar haciendo una buena medida de la capacidad de aguante de las papilas gustativas. Este, vuelvo y lo repito, es uno de los mejores restaurantes a los que he ido en mi vida.

Puesto número cinco
“Curry”

Concluyo este conteo con la comida más picante que he encontrado, después del ají poblano que me comí alguna vez con la boca y con los ojos…  me refiero a que el picor al morder uno de estos muchachotes crudos me arrancó de inmediato un par de lágrimas, que a bien tuve que ir a limpiarme con los mismos dedos con los que estaba sosteniendo el ají…  para la bobada no hay nada, YA SÉ, no me lo tienen que recordar. En fin, la comida de la India es famosa por su variedad de sabores, gracias a la innumerable variedad de especias que utilizan en sus preparaciones y por supuesto, también es famosa por el picante que usan. Verán, en este restaurante en el que te atiende también su dueño, un joven Indio que encontró en Medellín su segundo hogar y una muy buena oportunidad de compartir su hobbie de cocinar, te advierten antes de hacer tu pedido del tipo de comida que vas a ingerir. Te recomiendan los platos, todos deliciosos eso se los puedo asegurar, pero te previenen de los niveles de picante que tienen que va desde el nivel cero, hasta el tres. De una vez les cuento que el nivel cero para ellos, es como el ají picante que le ponemos a las empanadas aquí en Colombia, así que pica porque pica, no hay forma de que pidas algo que no lo haga, así que se pueden imaginar lo que significa pedir el nivel tres. Yo, que me considero bueno para el picante, pedí mi chicken tikka masala nivel dos; me puso a sudar, me escoció en la boca, me encantó y me arrepiento de no haber pedido el tres, sin embargo, la sensación en la garganta, los labios y la nariz, me duró hasta más o menos una hora después de haber salido del restaurante. Sin embargo, se los recomiendo una y mil veces, porque la experiencia de comer sentados en el suelo y los olores de las especies, más los sabores de los platos, son de esos que se le quedan a uno en la mente, para toda la vida.


Ahí les dejo mi propio Top 5 de comidas picantes, y me sueño, les digo, con hacer el otro del que les hablé, que les recomiendo no deben dejar de ver, sólo den click en el link que les dejé arriba. Espero que les haya  gustado y espero aún más sus comentarios recomendaciones de sitios para ir a visitar en los que me hagan arder la lengua. Yo ya lo hice, ahora te toca a vos Salí a comer, a viajar, a vivir.

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