Nuestro lema

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martes, 26 de enero de 2016

ME AGARRARON CON LAS MANOS EN LA MASA

Cocinar es una terapia para mí, y hacerlo para las personas que quiero es una forma de entregarme a ellos.
Este fin de semana estaba antojado de pan y decidí que quería hacerlo yo mismo para toda la familia. así que me puse manos en la obra y me terminaron agarrando con las manos en la masa.
He de aclarar que no soy un panadero experto, ni siquiera creo que llegue a ser un amateur; creo que para ser justos me podrían clasificar con el término de "Entusiasta". No sé en qué momento me convertí en un amante de las masas... bueno, de estas que se hacen con harina y huevos, porque las masas y los volúmenes si me han llamado la atención y bastante desde que se me alborotaron las hormonas; pero bueno eso es "harina de otro costal". En fin, ahora que soy un amante de la gastronomía y que me gusta tanto cocinar, después de haber estudiado un poco y tener unos pocos y básicos conocimientos de una finita y muy pequeña cantidad de técnicas de cocina, este universo de las masas al cocinar me generan una poderosa atracción.
En un libro que leí hace poco de Antony Bourdain, aprendí un concepto que se me quedó dando vueltas y vueltas en la cabeza y que cada vez que me dispongo a cocinar recuerdo humildemente: el maestro Bourdain dice que la buena cocina es el resultado del acto de la repetición, que para lograr un buen plato, uno que valga la pena, hay que hacerlo bien, y volverlo a hacer, y repetir lo hecho una y mil veces.
Pues bien, esta es la cuarta vez apenas que me atrevo a hacer pan y la verdad, me faltan por lo menos, unas mil o dos mil veces para lograr lo que algún día quiero.
Sin embargo, mal que bien, los ratones de laboratorio que me he conseguido para que presencien esa metamorfosis de un pan cualquiera a un buen pan, se han declarado satisfechos y me han dado unos buenos espaldarazos, eso sí espero que por buen gusto y no por el amor que me tienen, y me han dicho que el pan les ha gustado.
Bueno, hacer pan no es tan dificil en teoría y sólo se necesita de unos pocos ingredientes y una muy buena disposición.

Aquí va la receta:
1 lbs de harina de trigo
30 grms de levadura activa
30 grms de azúcar
5 grms de sal
30 grms de margarina
2 und de huevos
c/n de agua

Pero además, me dio por ponerme creativo y hacer un par de cositas más, unas "marranitas", ese fue el nombre con el que conocí en el colegio a las salchichas envueltas en pan. También hice unos pancitos con sorpresa de queso por dentro y unos pasteles de jamón y queso y arequipe con queso.
Para estos atrevimientos requerí de:

Un paquete de salchichas super perro
425 grms de queso mozzarella en bloque
100 grms de manjar blanco (se puede usar arequipe)
250 grms de jamón en lonjas
500 grms de masa de hojaldre

Para crear la masa, necesitas de una mesa o mezón bien limpio y plano, lo ideal sería que lo esterilizaras antes de comenzar. La seguridad y la higiene siempre serán lo primero a la hora de cocinar.
El primer paso entonces es tamizar la harína con un tamizador o colador para eliminar cualquier impureza y además la hace más... suave al ponerla más fina.
A la montañita le haces un cráter para poner todos los ingredientes secos primero adentro. Así que grega la sal y el azúcar y con la mano, mezcla. Luego le sumas la levadura y la margarina mientras continúas mezclando, luego pones la clara y la yema de un huevo, y comienzas a adicionar agua poco a poco. La idea es que la masa tome forma de a pocos, mezclando vigorosa y constantemente, pero con cariño, como si le estuvieras haciendo un masaje en la espalda a... bueno a alguien que le guste que le hagan masajes y que te deje hacérselo. Trata de no dejar secar la masa, pero tampoco se puede humedecer demasiado. Te vas a dar cuenta de que la consistencia es buena, cuando no te quedan residuos de casi nada tanto en las manos, como en la mesa en la que estás amasando, además la masa no debe de tener grumos y la mejor prueba de todas es cuando pones la masa sobre la mesa y le metes un dedo, no muy profundo, y notas que el hueco que dejaste, trata de rellenarse de nuevo. Cuando la masa está lista, la dejas reposando unos treinta minutos para que la levadura haga su trabajo. Lo mejor que puedes hacer es poner a precalentar el horno a unos doscientos grados centígrados (200 ºC) y dejar la masa cerca o encima del horno para que el calor la haga reaccionar más rápido.
Cuando te das cuenta de que la masa ha crecido casi el doble, a veces hasta más, es hora de comenzar a hacer tus locuras de pan.
Toma un huevo y bate vigorosamente, este nos servirá para maquillar.

"Marranitas"
Saca bolitas que queden cómodas en la palma de tu mano, rocía harina en el mesón y con un rodillo estira la masa agregando más harina si es necesario para que no se pegue. cuando tengas una lengua de masa con un grosor de unos cinco milimetros (5 mm).
Toma una salchicha y envuelvela enrrollando en la masade tal forma que quede como un tabaquito; deja las puntas por fuera.
Cuando las dispongas en la bandeja para hornear, antes de meter al horno con una brocha, píntalas por encima con un poco de huevo batido. Eso le da ese toque moreno y brillante cuando están listas.
Lleva al horno por unos 20 minutos.

Pan con relleno de queso
Toma una bolita de masa, aplástala con la mano y pon en el centro un buen trozo de queso mozzarella, ciérralo y haz bolita.
Dispuestas en la bandeja, píntalas con huevo batido.
Lleva al horno por unos 15 minutos.

Pasteles de jamón y queso
Para los pasteles toma la masa de hojaldre. (esta masa la venden ya estirada y lista en los supermercados, pero otra forma de conseguirla es ir a la panadería o pastelería del barrio y comprarle al señor panadero la masa)
Estira la masa y selecciona el tamaño del que quieres cada pastel, pueden ser cuadrados o rectágulos, córtalos. Pon sobre uno de los cuadrados primero el jamón y luego el queso, para que al derretirse sea contenido por la carne. Luego toma otro cuadrado de masa y ponlo encima para cubrir, dobla los bordes y presiona y listo. organiza en la bandeja de hornear y pinta con huevo, así quedan listas para el horno por unos 20 minutos.

Pasteles de arequipe y queso
Estira la masa de hojaldre con harina para que no se pegue, córtala en cuadrados. Para estos sólo usaremos uno. En el centro pones arequipe o manjar blanco y encima le pones una buena tajada de queso. Ahora a hacer triángulos, junta una punta con la contraria y luego dobla los bordes, presiona y listo; pinta con huevo y luego tomas azúcar y se la espolvoréas por encima, ese toque de azúcar caramelizada encima es "Ganador". Horno 20 minutos y estamos listos.


La parte del horno es la más complicada de todo en mi concepto, ¿no han oído por ahí un dicho que dice que hasta al mejor panadero se le quema el pan en la puerta del horno? Pues bueno, partiendo de esa base, les recomiendo que estén muy pendientes del proceso de horneo y si ven que cualqueira de los productos están muy dorados, se están rajando o se les revientan y comienzan a ebullir sus delicias internas, pues es hora de sacarlos así no hayan pasado los minutos que les recomiendo.

Luego de esto, a disfrutar. Yo lo hice con mi familia, no soy un panadero profesional, ya se los dije, por tanto el pan quedó un poco "pesado" y con esto me refiero a que cuando te lo comes te das cuenta de que es muy denso, suave, rico pero no tan esponjoso como el que te comes en una panadería. Sin embargo, cuando es hecho por uno mismo, sabe mejor, mucho mejor y las sonrisas de placer de tus "ratones de laboratorio" son la mejor muestra.

Ahí está pues, #SalíAVivir la experiencia de hacer pan para mi familia y me la disfruté desde que compré los ingredientes, hasta que quedé barrigón y tirado en un sillón sin ganas de moverme de la llenura, porque me hice matar, ¡Ah! y lo mejor de todo es que quedó pan para el desayuno del domingo... ¡Matanga!

Ahora te toca a vos, Salí a comer, a viajar, a vivir.

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