Nuestro lema

Nuestro lema

martes, 19 de enero de 2016

DÍA 2 ¡ASÍ NO VAMOS A LLEGAR A NINGÚN PEREIRA! — SALÍ EN UN FAMTRIP A PEREIRA

(...)
Aquí no comienza este artículo ¿Quieres leer lo que está escrito antes? Clic aquí

El famtrip ese segundo día comenzó a las nueve. A esa hora ya habíamos hecho el check out y teníamos todo en el bus que nos llevaría al Bioparque Ukumarí. En el eje cafetero hay muchas cosas que deben ser destacadas: es una región pujante, con una idea del progreso muy marcada en cada uno de sus habitantes, en la que entendieron hace tiempo algo que nos ha sido muy difícil de comprender y mucho menos de poner en práctica en Antioquia y que nos vendría muy, pero muy bien, me refiero al concepto de que la unión hace la fuerza, de que juntos se llega más lejos; pero algo más que he notado que se debe subrayar es que están muy en contacto con sus raíces, aman su procedencia indígena, la cuidan, se sienten orgullosos y la proclaman, la hacen parte de sus proyectos importantes y eso fue lo que hicieron en este parque del que les voy a hablar.

Ukumarí significa “Aquel que tiene la fuerza del oso” en lengua quechua; cuando nos contaron la historia de cómo seleccionaron éste como nombre de este interesante e importante proyecto, de entre varias otras opciones en distintas lenguas que hablaron los indígenas que poblaron la región; saberlo me llenó de un profundo respeto y admiración.
El bioparque es un proyecto que tiene más o menos cinco años de estar en ejecución, y tardará otros nueve años más o menos en estar terminado. Hace poco se abrió tan solo la primera parte a ciertos públicos y nosotros fuimos privilegiados al poder conocerlo. Unos ciento ochenta mil millones de pesos han sido invertidos en él y falta un poco más, pero todos saben en la región, que su proyección e importancia ameritan una inversión de este tipo y que se recompensará con creces, porque no tengo cómo más describirlo, es simple y llanamente ¡Impresionante!

Este concepto es el que ya se ha adelantado en el mundo con respecto a la evolución de los zoológicos. Si bien creo que ningún animal debería de estar en tipo alguno de cautiverio, aquellos a los que les ha tocado en suerte toparse alguna vez con la peor especie que habita el planeta y que han perdido la capacidad de valerse por sí mismos en su ambiente natural, deberían de protegerse a modo de “indemnización” de ésta manera: sin jaulas, en ambientes artificiales recreados con toda la ciencia y paciencia que necesitan, para mitigar su falta de libertad. El diseño fue concebido para tratar de recrear al mundo y sus ambientes. Por eso cuando esté terminado y sea posible pasear por la totalidad del parque, se viajará de continente en continente y se avistarán las especies de animales que los habitan. El bosque andino es la parte de la atracción que ya está lista y pudimos visitar. Volver a ser niño es tan fácil, solo falta ver un perrito de monte, un mono araña, o un puma para que pase. Los tigrillos, los tucanes y los mapaches también hacen lo suyo.

Mejor tratados, imposible, mas consentidos, no habría forma. En este viaje nos dieron unos muy buenos tures y en cada lugar que visitamos nos quisieron agasajar y malcriar. El parque no fue la excepción y quisieron demostrarnos su amor por nosotros con un delicioso emparedado de pollo gratinado que venía acompañado de una ensalada fresca y muy frutal. Vaya manera de sufrir ¿NO?


Nos llevaron al bus y emprendimos la segunda parte de la aventura del día. Viajamos con dirección al sur, por la carretera que conduce hacia Cali; llegamos a una vereda que se llama Guascas y nos desembarcaron en una hermosa finca cuya infraestructura evoca el pasado cafetero en todo su esplendor, claro, no podría tener un nombre más apropiado “La finca del Café”. Apenas descendimos del carro arrancó a sonar una guitarra y “Avispa” un trovador antioqueño nos dio la bienvenida a punta de trova. Pero esa fue la primera parte, la segunda fue un almuerzo típico paisa con todos los fierros en la piscina. Fríjoles, arroz, chicharrón, chorizo, tajadas de plátano, ensalada y jugo natural se encargaron de recargarnos las baterías para lo que se venía en la tarde. Estaba absolutamente delicioso con ese sabor casero que te hacer sentir que estas en casa.

Mira este video con la trova de bienvenida que nos hizo Avispa y un poema escrito por Mario Tierra en el que un montañero se burla de la forma estirada de vivir de los citadinos, es ¡Maravilloso!


La señora Nelly, dueña del lugar y anfitriona sin igual, nos tenía preparada una tarde especial conociendo el ciclo completo del café. Ya lo he contado en artículos anteriores, este cuento del proceso de la segunda bebida más tomada en el mundo, es un gancho turístico muy contundente que atrae de manera muy poderosa a una enorme cantidad de turistas extranjeros, eso lo saben ya de sobra en la región y doña Nelly sí que lo está aprovechando...

¿Quieres seguir leyendo? Apóyame y ve a mi página web para que encuentres el artículo completo y muchas cosas interesantes más.




No hay comentarios:

Publicar un comentario