Nuestro lema

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viernes, 11 de septiembre de 2015

UNA EXPERIENCIA RELIGIO-GASTRONÓMICA - SALÍ A COCINAR Y A COMER BEEF WELLINGTON

Acabo de cumplir una meta más en mi vida, una de esas cosas que me había propuesto aprender a hacer en la vida.
#SalíACocinar un Lomito Wellington.
Todos hemos escuchado ese chiste malo cuando alguien dice: "yo me las sé todas" y entonces uno le dice a esa persona sí, a ver ¿Quién ganó en la guerra de Waterloo? Pues bien, aquí les tengo la clave para que puedan contestar sin ningún problema este cuestionamiento y demostrar que sí se las saben todas. Fue el Duque de Wellington, un inglés que venció en la famosa batalla de Waterloo al emperador Napoleón y que por tanto se hizo un héroe. Por este motivo, un reconocido Cocinero de la época le quiso hacer un homenaje y se inventó el Beef Wellington, plato considerado hoy en día un clásico de la cocina que todo cocinero profesional debería saber preparar.
Pues bien, les confieso que yo he estado detrás de un "lomito" de estos muchos años; con paciencia he esperado encontrarlo en los menús de los restaurantes que he visitado y nunca lo he podido "cazar".

Ustedes no se imaginan lo que sufre mi alma de comilón al ver en la televisión programas en los que los preparan y/o los disfrutan. Nadie puede saber lo que me he soñado con devorarme un buen Beef Wellington... hasta que se llegó el día. Ayer por fin me saboreé uno delicioso. Mientras mis papilas bailaban en una fiesta de sabor, dejé de oír para aislarme por un momento, los ojos se me volaron de las órbitas y se fueron a otras instancias para ver, oir, degustar, disfrutar, sólo con la lengua, y fallé, porque el corazón y el alma me bailaron al compás que masticaba. ¡Qué momento sublime! ¡Qué alegría es esa la de cumplir sueños!
¿Y saben qué es lo mejor de todo?  Que ese primer Lomito fino a la Wellington que probé en la vida y que por ende no se me va a olvidar nunca, porque así son las primeras veces, lo hice yo mismo. Sí señores, yo, con estas manos que se las han de comer los gusanos. Hubo errores, nada grave, nada que la práctica no me vaya hacer mejorar. Les prometo que voy a hacer varios más hasta que me quede perfecto, y entonces, les voy a invitar a comerse uno conmigo ¿Se le apuntan?

En la foto ven el proceso de sellado del Lomo fino, luego ven lo bonito que sale el horneado del hojaldre y finalmente el plato servido del corte de lomito con salsa al vino y unos espaguettis al burro. ¡Ah, comer bueno es lo mejor de la vida!
#SalíAComer Beef Wellington preparado por mí, y ha sido una experiencia religio-gastronómica. 
Ahora te toca a vos: Salí a comer, a viajar, a vivir.

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