Nuestro lema

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domingo, 12 de abril de 2015

RECETA – SALÍ A HACER MINI HAMBURGUESAS DE SALMÓN

Asado familiar en San Carlos
No sé si esto sea común a todos ustedes, pero una de las cosas más satisfactorias que me pueden pasar es ver la sonrisa de satisfacción de las personas luego de comer algo que les he cocinado.
Todos somos un aglomerado de circunstancias, somos producto de las decisiones que hemos tomado y es mi filosofía personal, estar agradecido por todo lo que me ha sucedido en la vida, lo bueno y lo malo. Hoy por hoy, luego de hacer el camino que he recorrido, cuando miro en retrospectiva, me doy cuenta de que tal vez en algún punto de mi vida, debí reflexionar un poco sobre lo que me gustaba y me hacía feliz y pude haber tomado la decisión de estudiar gastronomía. Lo más gracioso de todo es ver que esa decisión que hoy creo debí haber tomado, la tengo tan clara, es gracias a las decisiones que tomé y al camino hoy recorrido.

Relleno de pavo para
cena navidenña
Todo esto viene a que me gusta mucho cocinar y me gusta más cuando se me ocurre hacer cosas “locas”, experimentos culinarios que salen de un impulso de un día cualquiera, que al materializar le saca expresiones de admiración e incluso hasta reproches a mis comensales, por hacer algo tan delicioso y por no hacerlo más seguido.

Hoy le dedicaré esta entrada a una de esas ocurrencias que se me reveló un día de mercado, con tan solo ver en la sección de pescadería un producto muy particular: Unos medallones de salmón de unos tres, tal vez cuatro centímetros de diámetro, empacados al vacío. No sé por qué pero lo asocié de manera inmediata a la posibilidad de hacer unas delicadas mini hamburguesas para pasar la noche con mi esposa, sentados en el balcón, a la vez que nos tomábamos unas copas de vino. Y así fue.


Ingredientes
300 gramos de Bocados de salmón
100 gramos de Cebolla blanca
50 gramos de Pimentón rojo
40 gramos de azúcar morena
Mantequilla
Queso crema
Aceite de oliva
Pan tajado
Queso mozzarella en lonjas
Laurel
Sal y pimienta al gusto


Preparación
Rodajas de pan tajado, cortados
en rodajas con un vaso 
El primer desafío con el que me encontré fue con el pan, pues el tamaño de la preparación que tenía en mente por supuesto no es normal y aunque estoy seguro de que se pueden encontrar unos perfectos para tal fin, pues en la villa del señor de todo se ve, al ser ésta una ocurrencia de último minuto no tuve tiempo de dedicarme a una búsqueda adecuada, así que lo resolví de una forma casera y práctica. Tomé varias tajadas de pan y con un recipiente con el diámetro perfecto (en este caso fue un pequeño vaso) procedí a sacar 24 bocados redondos del pan.

Queso mozzarella en rodajas
Con esta misma técnica saqué las lonjas redondas de queso necesarias para armar las hamburguesas.

Cebollas caramelizadas
con azúcar morena
Pasé luego al fuego; luego de cortar la cebolla en julianas, puse un poco de aceite de oliva en una sartén precalentada, y las quebré por unos pocos minutos. Luego procedí a rociarle unas dos cucharadas de azúcar morena y las saqué del fuego sólo cuando vi que tomaron ese precioso color caramelo. Por cierto, esta mezcla huele delicioso y perfuma la cocina de tal forma, que quienes estaban en la casa en ese momento, no se resistieron y tuvieron que ir a averiguar qué era lo que estaba haciendo.
Pimentón rojo sofrito

Acto seguido, en la sartén limpia, vertí otro poco de aceite de oliva para sofreír el pimentón, que previamente había cortado en julianas. En este caso usé pimentón rojo porque tiene un olor y un sabor que en mi poco conocimiento culinario, logra combinar muy bien el dulce de las cebollas caramelizadas.

Rodajas de salmón sellándose
Después de limpiar de nuevo la sartén, puse una cucharada de mantequilla y unas gotas de aceite de oliva, esto para que la mantequilla no se queme, y en la mezcla sellar las rodajas de salmón a las que sazoné con un poco de laurel, sal y pimienta. Para sellar el salmón no hacen falta más que dos minutos por cada lado de las rodajas.

Ahora que tenía todos los ingredientes listos y procesados, viene la armada y el horno para finalizar.
Cubrí la bandeja del horno con papel aluminio y sobre ésta dispuse las rodajas de pan, no sin untarlas de mantequilla en la base. Luego apliqué una cucharadita pequeña de queso crema y puse las julianas sofritas de pimentón. 

Seguí con los bocados de salmón sobre el pimentón y el queso crema, el queso encima para que se derritiera sobre el pescado, acto seguido puse las cebollas caramelizadas y por último la rodaja de pan que corona las mini hamburguesas, asegurándome de cubrir con un poco de mantequilla cada una, para que al momento de hornear se doraran. 
Armadas y listas me las llevé al horno que estaba a unos 120 grados centígrados por unos diez minutos y ¡Voila! Listas para comer las mini hamburguesas de Salmón.

Una copa de vino, unas buenas malas intenciones en la cabeza, una esposa con hambre y ganas de que la consientan, uno que otro metido que llega en buen momento para comerse una que otra de las hamburguesas, y el orgullo y la satisfacción de salirme con la mía, al lograr el éxito en un experimento culinario que vale la pena repetir y en especial compartir con ustedes para que se atrevan a realizarlo.


Salí pues a hacer una deliciosa comida que se me ocurrió tan sólo con ver un ingrediente en el mercado; unos bocados de salmón empacados al vacío que no me costaron más de siete mil pesos ($7.000). Me tomó unos treinta minutos hacerla, toda una noche de agradecimientos por asumir el riesgo y un orgullo eterno por lograr una receta personal que puedo compartir con ustedes. Por eso te puedo decir a vos, Salí a hacerte unas mini hamburguesas de salmón que podés compartir en una velada romántica, para descrestar a unos amigos que te hagan la visita o simplemente porque te dio por mecatear. Dale, Salí, arriésgate y no te arrepentirás. Porque a todos nos gusta salir, a comer, a viajar, a vivir.

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