Nuestro lema

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jueves, 26 de junio de 2014

II PARTE. DIARIO DE UN COLOMBIANO EN EL MUNDIAL DE FÚTBOL - SALÍ A VER GANAR A LA SELECCIÓN COLOMBIA

Continùa así la ruta de nuestro corresponsal Daniel Carvalho en el Mundial

Día 5. Vamos por ti, Colombia. 
Madrugada 5am. Hacer malacara. Recordar el motivo del viaje: ver a la Selección en vivo en el debut del Mundial... Cambio de cara.

Son 800km en carro. Vamos que podemos!!

Hagan click en la foto para ver
un video de 30 segundos del
ambiente la noche anterior al
partido contra Grecia
...9 horas de viaje. Día precioso, carreteras perfectas. Una pausa para ver la goleada holandesa y al fin en casa.
Al parecer hay una plaza cercana llena de colombianos. Dicen que hay 10.000.
Voy a ver.
Aquí la luna es más grande!!


Día 6. Llegó el día
Nos levantamos con cumbia. Ansiosos. Con ganas de que todo suceda ya. Hace frío en Belo pero la sangre está caliente.

¡¡Vamos mi Selección!!

Nos fuimos pal estadio!!!



Así se fue tiñendo el Mineirao de amarillo
Canta el himno con nosotros. Click para ver el video

Foreveralone en el estadio... Pero con todos ustedes en mi mente.

La asistencia. Yo calculo 30.000 colombianos.

Hagan click sobre la foto para
ver el video de reporte, luego
del partido contra Grecia.

Mientras tanto, una foto con la señoropolus





Día 7.
Gran despliegue en la prensa sobre el triunfo colombiano de ayer. 
"Más que la victoria de Colombia, la comunidad entre la hinchada y la ciudad marcó el primer juego Mundialista en Belo"

"Los colombianos hacen del Mineirao un mar amarillo"




Los dias 8 y 9 nuestro viajero los pasa haciendo turismo por Belo Horizonte
Ver la segunda parte a continuación.


Día 10. El camino continúa. 

Después de todo lo vivido, los ánimos están en el punto más alto. Hasta madrugué sin malacara.

Vamos a Brasilia con la mente puesta en los tres puntos, en nuevas alegrías, en la zurda de James, el debut de Quintero, alguna nueva filigrana de Cuadradito y, como siempre, tengo entre cejas el gol de Jackson.

Vamos otra vez, viajeros.
Vamos otra vez, mi Selección.
Hoy nos esperan 900km de trayecto en esta ruta Mundialista.

Cerquita de nuestra Selección.
Chao España. Bravo Chile.

Al fin en Brasilia. Media hora de recorrido nocturno por la ciudad: es IMPRESIONANTE.
Espero contarles un poco de ella cuando la vaya conociendo.
Encuesta: si la Selección gana mañana ¿me quito la barba?

SI - NO

Día 11. Las reglas del fútbol son sencillas:
Camiseta ganadora no se lava ni se cambia. ¡¡Ojalá esta camiseta llegue sucia a la final!!

Mi cábala está lista. Si la camiseta gana, se duerme con ella. Todo se complementa con el Boxer del DIM. 


Brasilia se pinta de amarillo.

Estamos en Colombia!!



Click para ver el video del himno cantado en Brasilia
Y este es el reporte desde el estadio al finalizar el encuentro entre Colombia y Costa de Marfil


Click para ver video de reporte

Día 12. Reporte de prensa en Brasilia. 
Antes, durante y despues del partido (hasta altísimas horas de la noche -me consta-). Los colombianos inundaron la ciudad y celebraron el sufrido triunfo.

Promesa cumplida. Chao barba, bienvenidos los octavos de final


Admirando a Pékerman. Se pasan las cervezas y los cigarros hablando de él. 





Día 13. Adiós, Brasilia. 
  

De Brasilia me quedan muchas historias por contar. No logré sacar el rato para narrar todo lo vivido aquí. El caso es que es un lugar sorprendente y extraño en el que vivimos la clasificación de la Selección y disfrutamos de este patriotismo sano y renovado que ofrece el deporte. 



LA CELEBRAÇÃO
Sin duda el día más intenso en emociones fue el del partido. De lo sucedido durante ya se ha dicho mucho. De la celebración alrededor del estadio se han publicado miles de fotos y videos mostrando la mancha amarilla y eufórica. Por eso quiero detenerme a hablar de mi celebración. Confieso que intentamos festejar como los demás: fuimos a explorar un par de fiestas, todas ellas de compatriotas excitados y no pocos borrachos. Quisimos hacer parte de ello, pero no nos sentimos a gusto. Las fiestas en todas las discotecas del mundo terminan siendo iguales. La ocasión y la ciudad merecían algo diferente.
Hay muchas formas de celebrar. Muchos lo habrán hecho con sus amigos. Muchos habrán festejado con sus familias. Los envidio. A otros les da por pelear, por matarse, por ensuciar la fiesta con su violencia absurda. Los lamento. Botella en mano decidimos hacer lo que sugería la etiqueta de Johnny Walker: caminar. Caminar lejos del bullicio. Caminar por esa ciudad curiosa, monumental y vacía que representa tan bien el concepto de progreso del siglo XX. Caminar Brasilia a medianoche para sentir la dicha del momento.
No tardé más de tres cuadras para comprender que ESTO YA NO ES UNA CUESTIÓN DE FÚTBOL, esto de viajar es una excusa para gozar, para vivir a plenitud, para celebrar ya no un gol sino una oportunidad de estar vivo. Una vez más, el balón y el juego son los detonantes de algo mucho más grande que un Mundial: la alegría de ser y de compartir. Me encontré caminando con tres amigos que hace un mes no conocía. Con ellos compartí una noche que ninguno va a olvidar. Con ellos no hice más que caminar, explorar las sorpresas que esconden los solitarios y vastos espacios públicos de Brasilia, soñar con una Colombia finalista del Mundial, apreciar la noche, envidiar ese lugar donde no llegaron a molestarnos ni los ladrones ni los policías a pesar de nuestros gritos estridentes y nuestros brincos sospechosos. 

Con ellos gocé la noche brasileña y mundialista, deseando estar vivo otros cien años y queriendo disfrutar de las sorpresas.

Chao, Brasilia, nunca te entendí pero me fascinaste.

Día 14. 
Continúa la Ruta Mundialista con un largo viaje hacia Cuiabá, sede del partido vs Japón que habrá de confirmar nuestra clasificación como mejores del grupo.

El viaje es de más de 1.500km, así que lo haremos con parada intermedia en Jataí esta noche.

El dato: Cuiabá es tan lejos que hay cambio de horario... No liace. Vamos motivados y convencidos de ser el amuleto de la patria.

VAMOS COLOMBIA!!!

Día 15. 

¿Alguien me puede ayudar a conseguir boletas para octavos de final en Río de Janeiro?

PAR FAVAAAAR

En la mitad del continente. 28 grados de temperatura y 40 de whisky. Estrellas, piscina y amigos. La concentración ideal previa al partido de mañana. La recompensa por los 800km de hoy.

Aquí los más prendos empiezan a hacer promesas y apuestas "si Colombia gana mañana..." "Si pasamos a cuartos de final... "Yo como callado. Solo pienso en llegar al estadio y gritar VAMOS JACKSON, VAMOS MI SELEECCIÓÓÓN.


Día 16. 

Levante la mano el que va a pensar en Carvalho cada que Jackson tenga opción de gol.

Vamos a arrancar el día tranquilos. Concentrados para el partido de esta tarde. Vamos con todo tricolor. Vamos por los 9 puntos!


Vean el video del reporte desde el estadio luego del partido
(De aquí en adelante todo es Gloria y Dicha para nuestro corresponsal, se le olvidó un tantico el cubrimiento, tanto que miren dónde llegó a parar Nota de A.T.)


Mi ídolo de adultez.
Qué es esta dicha!!!
Matame Jackson Matame.
Qué orgullo Jackson, qué fantástico Cuadrado, qué linda nuestra selección!

Día 17. De regreso a la base. 
Hoy serán 20 horas de camino. Madrugamos escuchando los goles de ayer.

Vamos felices, motivados, ilusionados, ganadores.


Andrés Felie Toro Carvalho: Esta última nota que adjunto fue escrita el día Junio 25 de 2014)
Así que esperemos con ilusión como mínimo una nota más de este cubrimiento en Brasil de Daniel siguiendo a su ídolo Jackson, pero quien quita, tal vez sea la primera de otras cuatro más. 

Vamos !MI SELECCIÓN COLOMBIA!

Esta es la bitácora de Daniel Carvalho Mejía, el corresponsal de Salí, en 

SALÌ AL MUNDIAL DE FÚTBOL BRASIL 2014.

miércoles, 25 de junio de 2014

I PARTE: DIARIO DE UN COLOMBIANO EN EL MUNDIAL - SALÍ A VER A GANAR A COLOMBIA

Esta serie del mundial sin dudas ha causado sensación en el blog. Daniel Carvalho, mi primo, se fue persiguiendo el sueño que muchos tuvieron pero que pocos alcanzaron: ir a ver a la Selección Colombia jugar en el Mundial de Brasil. Antes de irse, antes de que la fiebre mundialista nos invadiera a todos de la forma descarada en la que lo ha hecho -y la llamo descarada porque a mí no me gusta el fútbol y hasta ahora llevo tres partidos vistos, y eso ya es mucho decir-  le pedí que se convirtiera en el corresponsal de Salí en el país de la samba, y como es seguidor del blog y del programa de radio, aceptó encantado de hacer parte de este sueño.
Los Carvalho, chiquitos

Hasta ahora sólo hemos visto aquí sus reportajes gastronómicos, que en lo personal me han encantado; sin embargo, todos los días ha publicado algo sobre lo que experimenta en su día a día en su peregrinaje en Brasil, y les contaré una infidencia, hizo sólo tres reportajes gastronómicos, y todos antes del primer partido, luego de eso, la alegría mundialista lo ha invadido hasta un punto que -y esto es sólo una sospecha- no le ha dado tiempo de registrar absolutamente nada distinto a nuestra Selección de Fútbol. -Es eso o hasta se le olvidó comer-.
Por eso en esta entrada, trataré de hacerles un resumen de lo que ha vivido mi primo Daniel en el mundial, su diario, su bitácora en su sueño cumplido llamado Mundial de Fútbol Brasil 2014. Que lo disfruten.

Día 1. "Las sensaciones son buenas"


Llegas a una ciudad gigante. La mancha de luces desde el avión parece una cobija infinita bordada en oro. Las camisestas amarillas en el aeropuerto te recuerdan permanentemente dónde estás y a qué viniste: la Copa del Mundo. El sueño de todo varón. Hay muchas formas de dar los primeros pasos en una ciudad nueva. La que me tocó esta vez fue algo ruda: "te dejo un carro en el aeropuerto y llegás a la casa con el GPS". 


20 millones de habitantes, huelga general del metro, autopistas sin fin, motociclistas más agresivos que los de Medallo, 3 horas de taco y al fin en casa. Primera prueba superada. La primera impresión que da Sao Paulo es la de la selva del cemento. 
Tardé un buen rato en ver un parque, un árbol, una pareja caminando de la mano. Recordé las afueras de París. El mismo frío de la infraestructura hecha para resolver un crecimiento que no se pudo planear. 



Ya estoy en concentración. Soy el primero de la legión extranjera. Poco a poco se irán sumando elementos. Las sensaciones son buenas. El trabajo de la semana nos llevará a estar al 100% cuando James haga rodar la pelota el próximo sábado.
No tengo afán pero no veo la hora.

Día 2. "Gracias a mis patrocinadores"

Una reflexión: si todos los que me dijeron hace un año que también iban a venir al Mundial lo hubieran hecho, hoy no tendría quien me leyera estas historias en facebook. No lo digo para sentirme mejor sino para establecer un principio de vida: para cumplir los sueños hay que empelicularse. No hay otra manera. Conozco gente con plata que se quedó sin venir. Y muchos otros que, partiendo de cero, sudaron la camiseta y se inventaron mil formas de recoger plata y aquí están, como yo, esperando la primera gambeta de Cuadradito. 
Sao Paulo despertó gris y lluviosa. Cada ciudad tiene su paleta de colores. Medellín es naranjada y verde. Sao Paulo es amarilla y pálida. Una vez más pienso en París. Una vuelta por el barrio permite ver los estragos de la "vida segura". Los edificios de la clase media alta se encierran en complejos sistemas de seguridad, con reja doble, cámaras y unos curiosos personajes tipo Men In Black. Son como los celadores privados pero en cachaco. Son guardaespaldas que no parecen estar guardando nada más que una apariencia, pues el barrio es sumamente tranquilo. Hacia allá va Medellín. Sentí nostalgia del celador de barrio criollo, con bici, machete, corneta y lorito. Menos play pero más queridos. 

En la radio se habla de crisis y protestas. En los balcones se ven muchas banderas de Brasil. Con ese rombo amarillo y un planeta azul en el medio. Inevitable sentir que, en este momento, estoy en el centro del mundo. El dilema ético para mí es evidente. ¿Cómo combinar la admiración por una sociedad que protesta con justicia y la emoción de suprema de estar realizando un sueño tan banal? No lo pienso más: ¡que viva el circo!

Para cumplir el sueño tuve que empelicularme. Pero las películas de la vida no se graban a solas. Tanta gente puso su granito de arena para que yo pudiera estar aquí esperando el gol de Jackson. Muchas gracias a la novia, la familia, los amigos, compañeros de trabajo, jefes, conocidos y compañeros de viaje que a su manera me ayudaron.
¡¡¡Yo seré su voz en los estadios donde juegue nuestra Selección!!!

Día 3. Jogo = bonito

Pasar un día entero en un parque y preguntarse mil veces ¿EL ESPACIO PÚBLICO PARA QUÉ?

"Si hay algo mejor que el fútbol, es el amor por el fútbol"
Hacer amigos, hacer amores, recorrer canchas, sanar dolores

Día 3. Reflexión. 

A este paseo le hacen falta un costeño y un hincha del América....

Día 4: Que ruede el balón. 
Hace sol y la gente sonríe. Las avenidas se llenan con camisetas de colores. Empieza la función. Vamos Colombia!!!

No se percibe una fiebre total por el inicio del Mundial. Pero el cielo se puso de gala y el día es precioso.

Caminando, visitando un templo que lleva el nombre de mis ancestros.

Churrasqueira de inauguración

El sol se mantuvo atento. Nos invitaron a una churrasqueira en una casa linda, de esas de artistas donde uno nunca sabe si está en la pieza o en la cocina... El ambiente, genial: unas 20 personas para ver el debut de los locales. Bastante cerveza y gente muy linda, aunque no enfermos por el fútbol. 
Primero el almuerzo. La churrasqueira es el asado brasileño. A diferencia de nuestro asado, aquí no se acompaña con más asado sino con diversas legumbres cocinadas y variada salsa. La carne muy rica, pero mucho mejor la lingüissa: una especie de chorizo muy gustoso. A repetir. Las verduras muy buenas: mayoritariamente berenjenas y una salsita picante. Y siempre la farofa.
Para el partido, grandes sonrisas y variado instrumento de percusión que le dieron el imaginado ambiente de samba al parche. El gol de empate de Brasil fue una linda celebración. No era así como con garotas desnudas pero sí mucha gente abrazándose.
La verdad, hubo silencio entre los propios hinchas brasileros cuando pitaron ese penalty de dudosa procedencia. Casi no se festejó el gol de Neymar. Al final quedaron, sin decirlo, un poco preocupados. Yo creo, Colombia, que el primer partido hay que ganarlo. Aunque no juguemos nuestro mejor fútbol. 

Mañana madrugamos. 800km en carro hasta Belo Horizonte. La meta es llegar a ver el partido España-Holanda, uno de los imperdibles de primera fase. Parece que hay miles de colombianos en Belo.
¡Vamos a ser locales desde mañana!

Continúa en la siguiente entrada.


sábado, 21 de junio de 2014

SALÍ AL MUNDIAL DE FÚTBO BRASIL 2014. SALÍ A COMERME UN CORRIENTAZO PAULISTA



Día 2 (segunda y gastronómica parte). El Corrientazo paulista.

Después de un primer día de carro particular y comida en restaurante elegante, era hora de cogerle el sabor a la calle.


Como nunca falta un colombiano dispuesto a darle a uno una vuelta y contarle cuento, acepté la invitación de Simón a conocer el centro de Sao Paulo.

Confieso que fue difícil coger el bus a solas. En una ciudad tan grande hay cientos de rutas y yo no conocía el sistema. Estuve un rato enredado intentando descifrar unos mapas. ¡¡Porque un hombre de verdad no pregunta!!



Simón y Daniel
Al final saqué mi encanto paisa, guardé el orgullo en el bolsillo y logré que me explicaran qué bus coger y más o menos donde bajarme.

Y obvio:
-"sou de Colombia"
-"que legal ! "
- *sonrisa sincera

El centro paulista es una mezcla de arquitecturas de toda época y todo tamaño. Con algunos edificios destacables y algunos adefecios imposibles de ignorar. 

Simón, estudiante de arquitectura aquí, me contó muchas historias del centro. El hombre está fascinado con las galerías: pasajes peatonales al interior de los grandes edificios, con comercios diversos y buen ambiente en general. La gracia está en que forman un tejido peatonal muy agradable que rompe la monotonía de las manzanas eternas. Además, hay muchas calles peatonales en el centro. Es genial.



También me habló bastante de los edificios tomados: Edificios abandonados que fueron ocupados informalmente hace ya varias décadas y que hoy son iconos del movimiento Moradia que exige vivienda digna para los brasileños. (Ver foto al lado)


Y como no vinimos a sufrir, era hora de almorzar. Y como el presupuesto es justo, era momento de explorar el corrientazo local. 



El nombre oficial es "virada paulista". Es el almuerzo típico en la calle. Se come en lugares con barras largas y llenos de gente. El servicio es veloz. Una sinfonía de platos y cubiertos. (Ver foto abajo)


La virada tiene carne (cerdo o cañón), tutú (puré de fríjol con carne), arroz y ensalada. A todo se le echa farofa, una harina de yuca muy sabrosa. (Ver foto abajo)



La cuenta: 15 reales. Unos $14.000. Suave. Sabroso. Recomendado.

Cigarrillo, café y despedida.
Gracias Simón por el vueltón.

Daniel Carvalho Mejía - Visita su página de facebook Click aquí
Sao Paulo - Brasil - 2014