Nuestro lema

Nuestro lema

jueves, 20 de junio de 2013

SALÍ A HACER RADIO - PROGRAMA 5 - DULCES CASEROS




¿Qué tan importante puede ser el dulce en la vida del ser humano? Esa pregunta la puede responder cada uno de nosotros de acuerdo a nuestras preferencias. Hay quienes son en extremo dulceros y no perdonan una comida sin postre, pero también estamos aquellos que somos capaces de cambiar una torta de chocolate coronada con una cereza jugosa, por un par de empanadas con guacamole. Aún así, el dulce hace parte de aquellas necesidades básicas que deben ser suplidas por el organismo y de alguna manera a todos nos gusta. La respuesta está en nuestros genes. Históricamente, el sabor dulce se asoció con comidas saludables, mientras que los sabores amargos se relacionaron con lo tóxico. Nuestros antepasados solo podían distinguir entre un alimento y un veneno dependiendo de si era dulce o amargo… y así se acostumbraron a preferir lo dulce. Es decir, este gusto es cuestión de evolución. El doctor Adam Drewnowski, director del Centro de Obesidad de la Universidad de Washington, asegura que el gusto por los alimentos y bebidas mucho más dulces, cuando somos niños y adolescentes puede estar relacionado con la evolución, ya que lo dulce provee a los menores de la energía que requieren en su crecimiento. Pero después de los 12 años de edad, cuando decrece la intensidad de nuestro desarrollo corporal, esta preferencia va disminuyendo. Con los años, los adultos empiezan a dejar de preferir los alimentos dulces y a disfrutar los sabores más complejos, incluyendo los amargos.

Hoy el tema será el dulce en especial aquellos caseros, los que nos hacían las abuelitas, la mamá o una tía que sabe cocinar muy rico y nos consciente de vez en vez con un buen dulce de vitoria o de guayaba, o con unas cremitas de coco o de banano congelado o de…  dejemos así, mejor que sean nuestros invitados de hoy los que nos cuenten sus experiencias y sus gustos por los dulces caseros.

Entre gustos no hay disgustos, pero lo que sí no podemos negar es que a todos nos gustan los dulces, sin embargo, trabajar con gente joven me ha hecho caer en cuenta de algo que no podemos permitir, la costumbre de hacer dulces caseros se puede perder. Estarán de acuerdo conmigo entonces en que eso es algo que las nuevas generaciones tienen que disfrutar, así que vamos a llamar ya a las abuelas, a las mamás, a las tías y por qué no, vamos ponernos manos a la obra nosotros y hagamos dulces caseros para dar y convidar, porque a todos nos gusta comer dulces caseros, viajar y vivir.



Para escuchar el programa dale play:

No hay comentarios:

Publicar un comentario