Nuestro lema

Nuestro lema

sábado, 29 de junio de 2013

SALÍ A HACER RADIO - PROGRAMA 6 - PLATOS TÍPICOS DE COLOMBIA


Conozco a más de uno que no le gusta que le digan montañero. Yo soy un montañero de aquí a mañana, claro, cómo no lo voy a ser si vivo en la capital de la montaña, soy montañero y a mucho honor. Lo que pasa es que hemos cargado con una semántica negativa esa palabra que nos pertenece por derecho. Un montañero para muchos es el que habla arrastrado y dice ¡eh ave maría pues!, o el que no tiene smart phone porque aunque es un aparato para hablar, el aparato es el que le habla ellos, entonces prefieren tener su flecha nokia con linternita, en fin, montañero es sinónimo de bobo, y para mí, no, en mi concepto, para hablar de temas relacionados con este programa, creo que es más montañero que yo el que sale por las carreteras de Colombia y no importa el lugar en el que esté, siempre pide fríjoles. A lo que me refiero es que los paisas nos creemos muy arrojados, muy aventajados, muy innovadores, y a la hora de la verdad, cuando nos toca explorar otros caminos gastronómicos, nos encerramos en las montañas que nos vieron nacer, y no pedimos otra cosa distinta a fríjoles.


Este programa de hoy es una ventanita para mirar más allá. Por eso invitamos a cinco amigos de Salí que viven en Medellín, pero que nacieron y se criaron en otras regiones. Queremos que nos cuenten acerca de la comida que dejaron atrás, en su tierrita y de cuánto la extrañan. Que nos hablen de ese mundo que está por fuera de estas montañas hermosas, que nos está esperando para que nos lo comamos, literalmente. Vamos a enterarnos por ellos, de cuantas opciones más, si es posible abarcarlas todas en un programa como este, hay para conocer y disfrutar nuestro país, que es rico, muy rico, gastronómicamente hablando, pero que por montañerada, nos podemos estar perdiendo. Así pues que, a botar el capote, esto es Salí a comer platos típicos a otras regiones del país.

Esa campaña que invita a conocer a Colombia, a vivirla viajando por ella está que ni pintada después de este programa, ya me imagino yendo a los lugares en que nacieron Antonio, Carolina, Ramón, Nataly y Rossana, para comerme literalmente su cultura, quiero achiras, marranitas, ponche, suero costeño, manjar blanco, juanvalerio…  vive colombia, cométela toda ella es el lema del programa de hoy. Les queda la invitación porque ya nos dimos cuenta que no importa la región de Colombia en la que hayas nacido a todos nos gusta comer, viajar y vivir.



Dale play para escuchar el programa:


jueves, 20 de junio de 2013

SALÍ A HACER RADIO - PROGRAMA 5 - DULCES CASEROS




¿Qué tan importante puede ser el dulce en la vida del ser humano? Esa pregunta la puede responder cada uno de nosotros de acuerdo a nuestras preferencias. Hay quienes son en extremo dulceros y no perdonan una comida sin postre, pero también estamos aquellos que somos capaces de cambiar una torta de chocolate coronada con una cereza jugosa, por un par de empanadas con guacamole. Aún así, el dulce hace parte de aquellas necesidades básicas que deben ser suplidas por el organismo y de alguna manera a todos nos gusta. La respuesta está en nuestros genes. Históricamente, el sabor dulce se asoció con comidas saludables, mientras que los sabores amargos se relacionaron con lo tóxico. Nuestros antepasados solo podían distinguir entre un alimento y un veneno dependiendo de si era dulce o amargo… y así se acostumbraron a preferir lo dulce. Es decir, este gusto es cuestión de evolución. El doctor Adam Drewnowski, director del Centro de Obesidad de la Universidad de Washington, asegura que el gusto por los alimentos y bebidas mucho más dulces, cuando somos niños y adolescentes puede estar relacionado con la evolución, ya que lo dulce provee a los menores de la energía que requieren en su crecimiento. Pero después de los 12 años de edad, cuando decrece la intensidad de nuestro desarrollo corporal, esta preferencia va disminuyendo. Con los años, los adultos empiezan a dejar de preferir los alimentos dulces y a disfrutar los sabores más complejos, incluyendo los amargos.

Hoy el tema será el dulce en especial aquellos caseros, los que nos hacían las abuelitas, la mamá o una tía que sabe cocinar muy rico y nos consciente de vez en vez con un buen dulce de vitoria o de guayaba, o con unas cremitas de coco o de banano congelado o de…  dejemos así, mejor que sean nuestros invitados de hoy los que nos cuenten sus experiencias y sus gustos por los dulces caseros.

Entre gustos no hay disgustos, pero lo que sí no podemos negar es que a todos nos gustan los dulces, sin embargo, trabajar con gente joven me ha hecho caer en cuenta de algo que no podemos permitir, la costumbre de hacer dulces caseros se puede perder. Estarán de acuerdo conmigo entonces en que eso es algo que las nuevas generaciones tienen que disfrutar, así que vamos a llamar ya a las abuelas, a las mamás, a las tías y por qué no, vamos ponernos manos a la obra nosotros y hagamos dulces caseros para dar y convidar, porque a todos nos gusta comer dulces caseros, viajar y vivir.



Para escuchar el programa dale play: