Nuestro lema

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miércoles, 3 de abril de 2013

FUI A CABALGAR SOBRE LAS ONDAS HERTZIANAS – SALÍ A HACER RADIO


La inmediatez en la comunicación ha sido uno de los más grandes logros de la humanidad. Muchos murieron tratando de llevar un mensaje lo más rápido posible a través de la distancia. Déjenme contarles una historia que les cuento a mis alumnos de radio en la universidad para demostrárselo.


Por allá en los años 490 antes de Cristo, un señor que se hacía llamar Darío I, quería expandir su jardín. Él se paraba al frente de la casita y miraba un charquito al frente que se llamaba el mar Mediterráneo y notaba que justo al frente, unas criaturas insignificantes se le oponían a su propósito de tener un reino un poquito más grande. Esas criaturas se llamaban “los griegos”. Para hacer el cuento corto, el compae Dari –así le decimos los amigos- se les metió en el rancho a los griegos a darles “planazos” con el machete y a decirles “uche pa’llá porquería”. 
Imagen de la película "300"
Los griegos, que no eran “perita en dulce” estaban comandados por un tal Milciades, que era muy amigo de un tal Leónidas, hombre recio que mataba lobos desde los once años en calzoncillos y con una lanza, que según una versión de Hollywood, no perdió la costumbre de seguir andando en calzoncillos y se dejó crecer una barba al mejor estilo “esponjilla Bombril” –véase 300-. En todo caso, los dos ejércitos, el Persa del rey Darío y el Griego de Milciades y Leónidas, se encontraron en una meseta que se llama, la meseta de Maratón.

Batalla de Marathon
Nadie sabe quien empezó primero pero se dice que se miraban rayadito, que se llamaban con la cumbamba y con el dedito diciéndose “vengase si es tan verraco”, hasta que a uno le dio por decir algo de la mamá de otro…   ¡humm¡  ahí fue donde se armó la “chúpame el pie”, porque está dicho, en una pelea uno no se puede meter con la mamá del otro. Entonces empezaron los insultos, y a decirse cosas feas, y qué: “Venite”, y que: “tu mamá que es gorda” y el otro dizque “la tuya” y qué: “la tuya que es de cabuya”, y qué: “yo me sé las 27 paradas del machete” y lo raspaban contra el suelo y salían chispas, entonces el otro decía “yo no me sé si no siete, pero le digo que con las manos amarradas atrás y con una gelatina en la boca les empolvo el cul…  a todos”, hasta que se empezaron a dar “guadaña”.  Fueron muchos los ojitos que se sacaron para hacer llaveros, pero los que más sufrieron fueron los Persas que no pudieron con las estrategias militares de los griegos, más de 6.000 “Majitos queridos pasaron pal papayo”, mientras que sólo 192 atenienses “colgaron los güayos”. Cuando se terminó el bonche, el General mandó a llamar al soldado con los pies más ligeros, que era un tocayo mío, Philipideas.

Philipideas
El hombrecito se presentó, dejó en el suelo las gafas de visión nocturna, la bazuca, el basuco por ahí derecho… no, mentiras, eso me lo invente; el fusil de asalto, las granadas, en fin, todo el material de guerra que tiene un soldado. Entonces el general le dio una orden, ir a contarle al rey de Athenas que fuera haciendo marranada y destapando las “tapa azul”, pero ¡ojo!, qué no de las “tapa roja” porque ese aguardiente engorda, ya que habían ganado la batalla. Sin embargo la misión tenía una condición, no podía detenerse, tenía que hacerse lo más rápido posible porque el rey se estaba comiendo las uñas esperando algún tipo de información. El tocayo cogió camino y corrió y corrió durante casi once horas y se hizo un trayecto de un poquito más de cuarenta y un kilómetros, no paró ni para hacer “del uno”; cuando llegó donde el rey gritó: “¡Ganamos Marathon!”… diciendo esto crispetió los ojos, dobló las rodillas y calló cuán largo y redondo era en el piso.

Philipideas fue un Héroe porque dio su vida en pos de la inmediatez en la información. Fue tan importante su trabajo que el rey decidió hacer una fiesta en su conmemoración cada año. Hoy en día todavía celebramos su audacia con unas competencias atléticas llamadas maratones y medias maratones. Si Philipideas hubiera tenido que hacer lo mismo HOY, el rey podría haber estado comiendo morcilla en Girardota a miles de kilómetros y nuestro héroe de lo único que se habría cansado, sería de mover los dedos en su IPhone para informarle de la victoria, un segundo luego de haber recibido la orden.

Gullermo Marconi
vean este link

http://www.lu1ehr.com.ar/volverlavozdemarconi.html 
Para llegar a comunicarnos cómo lo hacemos hoy, de forma inmediata sin importar la distancia, fue largo el camino que se tuvo que recorrer. Hombres inteligentes y decididos, curiosos y cabezones, como Samuel Morse, James Clark Maxwell, Henrich Hertz, Alexander Graham Bell, Antonio Meucci, Nicolás Tesla, Etephanovich Popov, pero en especial uno que era Italiano, se nacionalizó en el United Kingdom y que estaba enrazado con paisa, que se llamaba Guilliermi Marconi, dieron los primeros pasos y luego los necesarios, para que la información viajara por el aire casi a la velocidad de la luz, cabalgando un tipo de ondas electromagnéticas que hoy conocemos como las Ondas hertzianas u Ondas de radio.

Las aventuras de Montecristo
tomada de
La radio es un medio fascinante del cual me enamoré desde pequeño. Escucho radio desde antes de nacer porque mi papá ha sido un radioadicto de toda la vida y logró el mismo efecto en mí. Aún recuerdo verlo trasnochar con un radio encendido y un libro en la mano. Mi mamá es de las que no concibe un solo día sin prender un radio transistor para hacer los oficios del hogar. Mis abuelos eran de los que almorzaban y se acostaban a hacer la siesta escuchando “Las Aventuras de Montecristo” y después los consejos de “La gaviota herida”. Yo soñé con Kalimán y Solín y me emocioné con “La ley contra el hampa”. En la adolescencia descubrí el Rock en español en “Las tardes de Can Can Boutique” de Veracruz Estéreo y cuando me gradué de la universidad trabajé en Veracruz Estéreo.

Grabando el programa
He hecho Radio varias veces en la vida, hice programas para niños, radio juvenil y programas para amas de casa, y hoy, tengo la oportunidad de volver a hacer radio. Cómo soy profe de la Universidad de Medellín, de radio para acabar de ajustar y cómo la universidad está estrenando emisora en AM, entonces…  dos más dos es veintidós, ¿o no? Bueno creo que se ve mejor en números (2+2=22).  La idea es combinar dos cosas que me gustan mucho, cabalgar sobre las ondas Hertzianas y la comida, es decir, hablar en radio y mi Blog, es decir, hacer Salí en radio.

El programa es una versión para radio del blog, sólo que la información será de otra naturaleza, más amplia, más… sonora. Tendrá como excusas la buena comida, los lugares para salir a disfrutar de actividades turísticas, culturales, recreativas, lúdicas, en fin, el disfrute del buen vivir. Además por la página de Facebook podrán hacer comentarios, sugerencias, conocer a quienes participan del programa y aportar todo tipo de información que quieran compartir. Solo busquen en Facebook "Salí" o digiten en la barra de direcciones, facebook/pages/SALÍ

Ahí tienen la fórmula de la felicidad: Jueves, 4:15 de la tarde, emisora 940 AM en Medellín, o si no lo pueden sintonizar en un radio, lo pueden escuchar por internet, sigan este vínculo:
y ahí mismo, en este vínculo, van a encontrar la aplicación para celulares:
Así que no hay excusas, los espero para reventarle el rating a la emisora, y  Salí, a comer, a viajar, a vivir.


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