Nuestro lema

Nuestro lema

viernes, 12 de noviembre de 2010

Halloween más "infornothings" ¡qué buena combinación!


Crispetina, ¡tremendo show!
Esta sección será presentada gracias al patrocinio de CRISPETINA, la competencia de Laura, que ya no está en América.
¡Ahh! Por cierto  in-for-notings es el nombre internacional para las em-pa-nadas (para que entiendan los gringos)

(lease como cubana)
Mis amores: el día de los brujitos es una fecha que esperan con ansias todos los niños, sobre todo los niños de más de 20 años, porque no nos digamos mentiras, hoy por hoy se disfrazan más los grandes que los chiquitos. En mi caso, me encanta el Halloween por qué, primero que todo al otro día ya empiezan a sonar en las emisoras de radio villancicos como: “de año nuevo y navidad, Caracol con sus oyentes formula votos fervientes de paz y prosperidad”. Por otro lado la alegría de los niños en la calle cambia la energía del planeta, se siente un ambiente distinto, todo es más colorido,  además de que es muy divertido verlos caracterizando a Supermán, a la Princesa encantada, al chavo del ocho, treinta o cuarenta versiones de Suso, y a la que va a hacer la primera comunión ¿o será de novia? En fin. Otra de las razones es que es una excelente oportunidad para salir a la casa de la mamá y reunirse con la familia a realizar una actividad grupal.
En la cocina todos reunidos
Este año se me ocurrió proponerles hacer empanadas para comer hasta quedar “malucos” y me pararon bolas. Así que te invito para que aprendás junto a mí a hacerlas, porque fue mi primera vez y quedaron tan ricas que ya me dijeron que no va a ser la última.
El proceso tiene varias etapas, puede parecer demorado, pero eso al son de una “chevecha”, chisme, cadeneta y chisme, pique aquí, pique allá, chiste va, chiste viene, se pasa una tarde completa de la mejor manera que se puede pasar y con los que uno quiere y que se lo aguantan a uno porque les toca.
Lo primero es cocinar las papas y el maíz si es que querés hacer incluso la masa. En este caso compramos la masa hecha que es más fácil e increíblemente barato. Se hace el guiso con tomate, cebolla, si se quiere se le agrega ajo y un cubito de caldo para que quede más gustosa. Esto se sofríe y se hace un “hogao” como lo conocemos en Antioquia. La carne se cocina con un poquito de sal por unos diez minutos, luego se sofríe y se muele. Cuando estén cocinadas  las papas, se descascaran y se aplastan, pero no mucho, es mejor que se sientan los grumitos. Luego se mezclan con la carne molida y el guiso. La masa se comienza a combinar con un poquito de sal, se le agrega el triguisar y una cucharada de azúcar para que cuando se sofría quede morenita, y también un tantito de harína de yuca para que no se reviente con la alta temperatura del aceite. Ojo, no se debe amasar demasiado para evitar que la masa se ponga muy blanda, porque a la hora del armado la cosa se pone “trinca”.
Cuando todo está dispuesto se hacen unas bolitas con la masa, que luego se convertirán en arepitas. Las bolitas recomiendo aplastarlas con una bolsa de plástico grueso untado de aceite para que no se peguen y no se deben aplastar con mucha fuerza porque a la hora de armar te podés meter en la grande. La arepita perfectamente redonda se logra creando un troquel o sacabocados con una taza, o una “coca” (recipiente de plástico).
Hora del armado: Arepita, cucharada de guiso con papa y carne, se dobla la arepita para juntar los bordes y lista, "pa’  la paila mocha”.
Se vierte el aceite en una sartén profunda y se calienta, como les gusta a las mujeres, ¡con el clavo adentro! Me refiero a que a las mujeres les gusta así porque no se revientan las empanadas, es que comerse una empanada reventada no es lo mismo ¿sí o no? Este es un truco de mi abuela paterna que hacía empanadas muy ricas y no sé, pero ninguna de las empanadas se reventó.
Hicimos 64 empanadas y nos sobró guiso para hacer doce papas rellenas. Que también son muy fáciles de hacer, con harina de trigo, huevo y otro poquito de triguizar se hace una mezcla, se sumergen las bolitas de guiso y pa’l fogón. Comimos doce personas y quedamos satisfechos y con ganas de volver a hacer otra comitiva.
Que no falte el ají.. juel diablo
Finalmente salí a la casa de mis papás, hicimos empanadas y papas rellenas, nos desatrasamos de chismes de los primos, tíos y amigos de la familia, afianzamos ese lazo que nos une, nos disfrazamos, vimos niños disfrazados y repartimos golosinas. Por eso me siento con el derecho a decirte, salí vos también, con tu familia, con tus amigos, armá un programa y hacé empanadas y te vas a dar cuenta de qué la vida vale la pena es por esos momentos en los que se pasa con los que se quieren.

No hay comentarios:

Publicar un comentario