Nuestro lema

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jueves, 25 de noviembre de 2010

Buen viento, BUENA MAR

Génesis
Esta vez les contaré acerca del lugar que inspiró todo esto. Este blog existe porque luego de ir algunas veces a este lugar, se me ocurrió que otras personas debían saber lo que es comer verdaderamente “BUENO”.
No sé si es porque el cuerpo está conformado por cerca de un setenta por ciento de agua, pero la fascinación que crea en mí el mar y lo que de él se deriva es inexplicable (sobre todo porque soy Virgo y se supone que pertenezco al grupo de los signos tierra). Eso sí, debo confesar que soy un pésimo nadador y que mi peor pesadilla es naufragar y convertirme en “comida para peces” como dicen en las películas de gangsters. Por eso prefiero comérmelos yo y cuando me los quiero comer voy al restaurante Buena Mar. 
Lo primero que hay que decir es que el restaurante tiene un encantador bajo perfil, y a esto creo yo, se debe que siga teniendo la misma alta calidad en el servicio y en el producto que ofrecen desde que abrieron hasta hoy. Eso sí, para ir, lo mejor que se puede hacer es llamar y reservar, porque en semana es muy difícil encontrar mesa disponible entre las once y media de la mañana y las dos y media de la tarde, los fines de semana se llena igual, pero es un “tantito” más fácil.
Si miran bien, atrás mío está la entrada
en caracol.
Buena Mar está escondido en Itagüí cerca a la entrada principal de la Plaza Mayorista. Digo escondido porque a simple vista es una distribuidora pesquera que tiene unas escaleras de caracol que conducen, al que sabe, hacía el paraíso. Para llegar hay que entrar por la boca calle que está al frente de la Mayorista, es decir, si te sitúas en la puerta principal de la Plaza, miras hacia el frente, pasas el semáforo y sigues derecho en sentido sur - norte. Esa es la Carrera 48 y buscas la dirección 85 -198. Ahí verás el aviso de la pesquera y un discreto pendón que te muestra algunas de las delicias tipo gourmet que puedes degustar.

Parqueadero, que se diga parqueadero no tiene. Si vas en carro y tienes suerte lo dejas “bien cuidadito mono” por el hombre del trapito rojo en la acera del frente. La entrada como dije antes ahí está, ahí está pa’ que la encuentre. No, en serio, son unas escaleras en caracol rústicas adornadas con estrellas marinas y cuerda de buque. Así que subes las escaleras, confirmas el dicho de la fortaleza que tiene para halar el cable de buque y porque es tan débil ante la otra cosa que hala más que eso y te encuentras en un ambiente olorosamente mágico. Lo primero que se ve al entrar es la cocina y tres o cuatro matronas chocoanas haciendo magia con su sabiduría gastronómica ancestral. El piso es de madera, al frente de la cocina hay unas cuantas mesas y otras más en el tercer piso. La decoración está inspirada en Bahía Solano - pacífico colombiano, es una disposición casi de museo de remos de chalupas, bateas, cuerdas, timones de barcos, velas de pequeñas embarcaciones, nudos de marinero, en fin.
Menú de Buena mar
El menú tiene varias posibilidades y todas muy atractivas. Como he ido algunas veces he podido comer varios de los platos y les digo con toda seguridad que no hay ni uno malo. En esta oportunidad salimos con unos amigos que fueron por primera vez y salieron encantados.
Yo, que andaba antojado desde hace tiempo, me pedí un trocito de cielo que se llama arroz marinero, mi esposa pidió una deliciosa cazuela de mariscos y mis amigos (que pidieron insistentemente no salir en el blog) nos siguieron el paso con dos platos iguales.
¡Un pequeños pedacitos de alegrías!
¡Dios mío! Aún huelo las delicias del glorioso mar pacífico colombiano. El arroz marinero trae tantas cosas ricas. Es un arroz adobado con habichuelas, zanahoria, pimentón rojo, cebolla, se siente algo de salsa soya, trae camarones, calamar, pescado, y un toque secreto que tienen las matronas pacificas que es un no sé que en no sé dónde. Viene acompañado de una ensalada deliciosa con tomate rojo y verde, cebolla roja, zanahoria rallada, perejil crespo, carambolo, y está remojada en una vinagreta blanca muy gustosa. Y el patacón “pisao” con suero no se puede dejar de mencionar.
El detalle de fina coquetería es que trae una almeja coronando el plato, esta está cocinada seguramente con la base que hacen el arroz y trae salsa soya. La primera vez que la vi en una ocasión anterior me entusiasmé mucho, porque no la había probado y se había llegado la hora. Me lo tomé con calma pero decidido y pude confirmar las palabras de los conocedores de cocina que veo en Discovery travel, las almejas tienen mucho sabor a mar… pero al mar de Cartagena en la playa donde desemboca la cañería de desagüe del Hilton. Lo siento, esa fue mi primera impresión, esta vez, que fue la segunda, no cambió mucho.
El cielo en un plato de barro.

El otro plato es la cazuela de mariscos, hummm ¡qué rico¡, está hecha como debe ser, en mucha leche de coco, suero, con un poquito de canela que aromatiza delicioso, pimienta, trae por supuesto frutos del mar entre los que se notan caracoles, calamares, pulpo, camarones… en fin. Está acompañada con arroz con coco y pasas, la misma ensalada y el patacón con suero. Mejor dicho ¡Magnifico! Ah, pero les voy a recomendar un plato más, sobre todo a los buena muela, “el pescado entero frito”, uff, es un descaro que le lleven a uno acompañamiento. Para este plato hay que pedir una mesa adicional y sentarse uno solo. Debería llamarse tiburón blanco entero. Es delicioso.
Las bebidas son las que ofrecen en cualquier parte, gaseosa, jugos naturales, cerveza, agua, pero también está en la carta la posibilidad de acompañar con vino. Es más, escuché a un sommelier en el programa Gastrosofía, que sería un pecado ir al restaurante Buena Mar y acompañar la excelente comida que ofrece con una gaseosa. Ahí están las palabras de un experto, ustedes toman la decisión.
La satisfacción plena
Finalmente SALÍ, estuve en el restaurante Buena Mar y me di nuevamente un gustazo comiendo el tipo de comida que más me gusta y del mar pacífico colombiano, hecha como la hacen los oriundos de esta zona maravillosa del país. Por eso, me siento en total confianza para decirte a vos también, SALÍ, consentite comiendo como un rey, disfrutá de la comida típica de los chocoanos de Bahía Solano, gózate la vida y por ahí derecho recogés energía para…  bueno ya sabés la fama que tienen los mariscos.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Halloween más "infornothings" ¡qué buena combinación!


Crispetina, ¡tremendo show!
Esta sección será presentada gracias al patrocinio de CRISPETINA, la competencia de Laura, que ya no está en América.
¡Ahh! Por cierto  in-for-notings es el nombre internacional para las em-pa-nadas (para que entiendan los gringos)

(lease como cubana)
Mis amores: el día de los brujitos es una fecha que esperan con ansias todos los niños, sobre todo los niños de más de 20 años, porque no nos digamos mentiras, hoy por hoy se disfrazan más los grandes que los chiquitos. En mi caso, me encanta el Halloween por qué, primero que todo al otro día ya empiezan a sonar en las emisoras de radio villancicos como: “de año nuevo y navidad, Caracol con sus oyentes formula votos fervientes de paz y prosperidad”. Por otro lado la alegría de los niños en la calle cambia la energía del planeta, se siente un ambiente distinto, todo es más colorido,  además de que es muy divertido verlos caracterizando a Supermán, a la Princesa encantada, al chavo del ocho, treinta o cuarenta versiones de Suso, y a la que va a hacer la primera comunión ¿o será de novia? En fin. Otra de las razones es que es una excelente oportunidad para salir a la casa de la mamá y reunirse con la familia a realizar una actividad grupal.
En la cocina todos reunidos
Este año se me ocurrió proponerles hacer empanadas para comer hasta quedar “malucos” y me pararon bolas. Así que te invito para que aprendás junto a mí a hacerlas, porque fue mi primera vez y quedaron tan ricas que ya me dijeron que no va a ser la última.
El proceso tiene varias etapas, puede parecer demorado, pero eso al son de una “chevecha”, chisme, cadeneta y chisme, pique aquí, pique allá, chiste va, chiste viene, se pasa una tarde completa de la mejor manera que se puede pasar y con los que uno quiere y que se lo aguantan a uno porque les toca.
Lo primero es cocinar las papas y el maíz si es que querés hacer incluso la masa. En este caso compramos la masa hecha que es más fácil e increíblemente barato. Se hace el guiso con tomate, cebolla, si se quiere se le agrega ajo y un cubito de caldo para que quede más gustosa. Esto se sofríe y se hace un “hogao” como lo conocemos en Antioquia. La carne se cocina con un poquito de sal por unos diez minutos, luego se sofríe y se muele. Cuando estén cocinadas  las papas, se descascaran y se aplastan, pero no mucho, es mejor que se sientan los grumitos. Luego se mezclan con la carne molida y el guiso. La masa se comienza a combinar con un poquito de sal, se le agrega el triguisar y una cucharada de azúcar para que cuando se sofría quede morenita, y también un tantito de harína de yuca para que no se reviente con la alta temperatura del aceite. Ojo, no se debe amasar demasiado para evitar que la masa se ponga muy blanda, porque a la hora del armado la cosa se pone “trinca”.
Cuando todo está dispuesto se hacen unas bolitas con la masa, que luego se convertirán en arepitas. Las bolitas recomiendo aplastarlas con una bolsa de plástico grueso untado de aceite para que no se peguen y no se deben aplastar con mucha fuerza porque a la hora de armar te podés meter en la grande. La arepita perfectamente redonda se logra creando un troquel o sacabocados con una taza, o una “coca” (recipiente de plástico).
Hora del armado: Arepita, cucharada de guiso con papa y carne, se dobla la arepita para juntar los bordes y lista, "pa’  la paila mocha”.
Se vierte el aceite en una sartén profunda y se calienta, como les gusta a las mujeres, ¡con el clavo adentro! Me refiero a que a las mujeres les gusta así porque no se revientan las empanadas, es que comerse una empanada reventada no es lo mismo ¿sí o no? Este es un truco de mi abuela paterna que hacía empanadas muy ricas y no sé, pero ninguna de las empanadas se reventó.
Hicimos 64 empanadas y nos sobró guiso para hacer doce papas rellenas. Que también son muy fáciles de hacer, con harina de trigo, huevo y otro poquito de triguizar se hace una mezcla, se sumergen las bolitas de guiso y pa’l fogón. Comimos doce personas y quedamos satisfechos y con ganas de volver a hacer otra comitiva.
Que no falte el ají.. juel diablo
Finalmente salí a la casa de mis papás, hicimos empanadas y papas rellenas, nos desatrasamos de chismes de los primos, tíos y amigos de la familia, afianzamos ese lazo que nos une, nos disfrazamos, vimos niños disfrazados y repartimos golosinas. Por eso me siento con el derecho a decirte, salí vos también, con tu familia, con tus amigos, armá un programa y hacé empanadas y te vas a dar cuenta de qué la vida vale la pena es por esos momentos en los que se pasa con los que se quieren.

domingo, 7 de noviembre de 2010

¡Qué regalazo! Mantequillas compuestas GRATESS

Esta es la presentación
GRATESS
mantequillas compuestas
Estamos cerrando año y para los que tienen una vida académica ligada a las universidades saben que estas semanas son las más estresantes del segundo semestre, pues se llegó la hora de los exámenes finales.
Yo ya he estado afilando la guillotina...  perdón, he estado realizando uno que otro examencito final, de esos de los que me caracterizan, muy facilitos, y en uno de estos me han sabido llegar con un detalle que me dejó boquiabierto. Una alumna, me ha dado la despedida más espectacular del mundo. Me ha dado un regalo de seis sabores que después de haberles metido el dedo para probar, se me han quedado en las papilas gustativas de una manera atormentadora. Son unas mantequillas compuestas que se ganaron el concurso de emprenderismo de la Alcaldía de Medellín, Cultura E
¡Que delicia! con razón. Los sabores son:
01 Ajo + perejil. 
Mis alumnitos de IDEAS
02 Hierbas.
03 Tomate + albahaca.
04 Curry + semillas de amapola.
05 Jenjibre + miel + ajonjolí negro y una de mis preferidas,
06 Queso azul + nueces.
Estas mantequillas sirven para untar o para usar como bases para salsas. Ya me encargaré de usarlas y por supuesto ustedes se enterarán de lo que se puede hacer.
Jackeline, alumnita querida. Mil gracias.

Para aquellos que las quieren probar y por ahí derecho apoyar a nuestros emprendedores, pueden llamar a:
GRATESS
mantequillas compuestas
311 720 1776
311 354 3483

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Un motivo: una celebración más, una barriga llena y un corazón contento

Añorando el pasado de mis ancestros
Octubre fue un buen mes, pues en cuanto a experiencias gastronómicas tuve una que vale la pena resaltar. La hermana de mi esposa, a pesar de todo lo que se le advirtió para que no lo hiciera y me imagino que por llevarnos la contraria, cumplió años –esto como que ya es costumbre en este blog-, así que le sugerimos ir a conocer un restaurante que nos habían recomendado para celebrar.
La "ojimeniada"
Que si señores, que cómo no, que si le hizo daño pa’ que comió y “LJMJ” –Los Juimos Maria Julia” –.El restaurante en cuestión se llama El mundo de Quincho Palma” y es un restaurante cuya modalidad de cocina es el RODIZZIO brasileño. ¿Cómo así? Pues bueno, cuentan los que cuentos cuentan porque cuentos yo no sé contar, qué unos alemanes por allá en la época de la primera guerra mundial, se vieron en una situación que nosotros como colombianos conocemos bastante bien; el desplazamiento forzado. Decidieron entonces viajar a América y terminaron después de mucho rodar, o mejor dicho nadar, (léase en portugués) “em el país mais grande do mondo”.  Estos alemanes no creían en la exuberancia del paisaje, ni en la riqueza del suelo al que se habían mudado, así que al año siguiente de haber llegado, felices por lo ricos que se habían vuelto, decidieron hacer una fiesta a la que denominaron rodizzio, que consistió en invitar a todo el mundo a celebrar su alegría. Pero había una condición, cada quien debía traer algo para comer y a la hora de la fiesta, cada quien recibía una porción de todo lo que había. Así hicieron un banquete de “racamandaca” en el que “jartaron” hasta más no poder y “bebieron como machos asoliados”, al año siguiente, cuando se les olvidó ese guayabo tan verraco, lo volvieron a hacer y se volvió una tradición. Entonces –a lo mejor fue un paisa– a alguien se le ocurrió hacer negocio con este concepto y nació el restaurante tipo rodizzio.
Limonada de coco
En Medellín hay varios. El mundo de Quincho palma, al que asistimos, está ubicado en la vía las palmas a la altura del Indio, después de Pura Leña. Tiene un parqueadero amplio y cómodo porque es compartido por varios restaurantes. La entrada al rodizzio está como escondida porque es por un pasadizo, pero no hay problema, preguntando se llega hasta roma. El lugar es muy acogedor, tiene vista hacia la ciudad pero está cubierta por cristales para proteger a los comensales del frío. La atención es genial, el administrador del negocio es además de servicial muy gracioso y para amenizar la estadía bromea muy discretamente con todos. Los demás dependientes son muy buenos en lo que hacen.
Pau Carrasquilla
El concepto del negocio es muy atractivo, sobre todo para los que somos “buena muela” porque todo el que entra en el restaurante paga lo mismo por persona, come los mismos platos pero en la cantidad que sea capaz. Me explico. Todo va por rondas, al llegar te sirven una suculenta ensalada con lechuga, tomate rojo, cebolla, aguacate, pimienta y crema de leche. Te ponen un plato al frente con papa cocida y arepa –toque paisa-, los cubiertos y una extraña pinza personal para agarrar el corte de carne que te sirvan. Te ofrecen bebidas desde agua, pasando por gaseosa hasta bebidas alcohólicas, que aclaro, se pagan a parte de la comida. Recomiendo la Limonada de coco –no es broma, existe y es deliciosa– también la limonada de mango y la sangría. En unos minutos comienza a venir hasta tu mesa un cocinero experimentado con un pincho gigante que trae atravesada una pieza de carne asada al carbón. Te lo pone al frente, te dice como se llama la carne y si aceptas hace un corte para que con las pinzas agarres el trozo de carne y termina de cortar para poner el trozo en tu plato. Son doce cortes, once son de carne y el último es piña asada con azúcar y canela, que funciona como un bajativo y muy eficaz por cierto. Los cortes de carne son de res, de cerdo y de pollo y son completamente respetuosos en sabor, me refiero a que la carne sabe a carne  y nada más, está perfectamente adobada con sal y pimienta y ya. Que recuerde, hay uno que me encantó que se llama “morro”, es de res, otro es punta de anca, alitas de pollo picante –unico corte que recuerdo tiene una salsa especial-, corazoncitos de pollo -paso, fuchile, guacala, fooo-,  chorizo de ternera, uno muy brasilero que se llama “Maminha” delicioso, cañón ¡Hummmmm!, me acuerdo y se me hace agua la boca. Cada quien come lo que le gusta, si es capaz, después de la piña, arranca con la otra ronda y así hasta donde pueda. Yo en lo personal no pude sino con una sola, pero para dejar en alto mi orgullo y buen nombre, voy a aclarar que en la mesa, jugué el papel de “el marranito que vive debajo del lavaplatos de los picapiedra”, es decir, que todo lo que mi esposa o mi cuñada no eran capaces de comerse, me lo daban a mí, así que en realidad soporté por lo menos, ronda y media, más dos porciones de ensalada y dos de papa y arepa.
Mis carnes

Para comer en este restaurante hay que ir con tiempo, pues el proceso completo puede tomar tranquilamente dos horas, que no se sienten porque la música brasilera, el ambiente, el excelente servicio, la compañía y la buena comida hacen que uno no se percate del tiempo.
Finalmente salí a comer comida brasilera a El mundo de Quincho Palma, un restaurante tipo rodizzio, que ya entiendo por qué lo llaman así: porque uno queda como para que lo tiren rodando Palmas abajo de lo llenito que sale de allá. Celebramos en familia, comimos rico y disfrutamos de un muy buen lugar. Por eso te puedo decir: salí vos también, andate para el Rodizzio y comé rico, eso sí, no desayunés ese día y creo que es mejor que no almorcés tampoco para que alcancés la segunda ronda.

Datos del Rodizzio
Dirección:
Carrera 38 # 26-289

Teléfono:
2327454

Días Apertura:
L M M J V  S D

Recibe Tarjetas:
Visa | AMX | Mastercard | Diners Club | Otras

Horario de Atención:
Lunes a Viernes de 11:00a.m. a 2:00 a.m.
Domingos de 11:00 a 6:00 p.m.