Nuestro lema

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sábado, 24 de marzo de 2018

FUE UN ¡ÉXITO! Salí a vivir la noche de cervezas micheladas

Una de las cosas que más me gustan en la vida es SOÑAR, otra que me gusta mucho, mucho, es ESCRIBIR, ahora, sólo imagínate lo que significa para mí ESCRIBIR SOBRE SUEÑOS CUMPLIDOS; pues bien, de eso se trata este post que escribo con el corazón en las manos y una sonrisa plena en el rostro pues te voy a contar de una de las cosas más bonitas que me han sucedido en los últimos días. No sé si sabías que hace mucho tiempo, luego de haber empezado con este blog en el que te cuento sobre mis experiencias gastronómicas y de viaje, empecé a darme cuenta de que algunas personas me habían y aún me siguen expresando su gusto o necesidad de que les recomiende personalmente algún lugar para visitar y disfrutar. Algunos incluso me han pedido que los lleve yo mismo o que les avise cuándo voy a comer a algún lugar y los invite a acompañarme. Pues bueno, el año pasado comencé con un programa especial de eventos para salir a comer y a vivir experiencias en algunos restaurantes de la ciudad, con el fin de satisfacer esas peticiones y pasar unos muy buenos momentos con un grupo de amigos de Salí y de la buena gastronomía. A la fecha, van siete eventos deliciosos en los que se han disfrutado 207 menús, es decir doscientas siete veces han dicho conmigo “Salí a comer, a viajar, a vivir”.

Pero el último, que se realizó el pasado sábado 3 de marzo sin dudas ha marcado un hito, ha puesto una cuota muy alta en esta corta historia. Si comencé hablando de sueños entonces tengo que decir, que como los primeros seis eventos giraron en torno a la comida, me soñaba explorar otro de los caminos planteados por mi marca…  VIVIR.  Sí, me pregunté varias veces ¿qué tal si hacemos un evento que gire en torno a la cerveza?  Es una gran bebida, que tiene una gran aceptación, que es muy versátil tanto para maridar con algunos alimentos como para disfrutar a modo de coctel o mezclas con otros productos. Sí, la idea me rondó mucho en la cabeza hasta que encontré un par de “cómplices”, dos aliados tremendos que decidieron apoyarme en esta locura y que luego de conversar, compartir ilusiones y soñar, simplemente me ayudaron a ponerle fecha a la realización de ese sueño; mis compañeros de aventura: el restaurante de cocina colombiana Doña Lechona y la marca importadora y distribuidora de licores Global Wine and Spirits. Así pues que concebimos juntos un evento que constaría de cuatro momentos especiales, dos en torno a la cerveza, dos entorno a la comida.

El sábado 3 de marzo, a las ocho de la noche, sesenta personas amantes de la cerveza, de la buena comida y de las experiencias enriquecedoras con amigos, que atendieron al llamado arrancaron con al programa “Salí a vivir la noche de las cervezas micheladas”. Juan Sebastián Pineda, un mixologo profesional cuyo recorrido por varias partes del mundo aprendiendo sobre licores y vinos lo convierten en una autoridad sobre el tema y que por su carisma y pedagogía se ha sabido ganar la atención y el corazón de quienes lo conocemos y hemos tenido el placer de escuchar sus conferencias, dio inicio al programa dando el saludo de bienvenida junto conmigo y comenzó con su charla contándonos el porqué se conoce a la cerveza mezclada con zumos y almíbares como michelada y resulta que todo viene desde México, país donde piden la cerveza como chela…  “pásame mi chela” “michelada por favor”.

Entonces llegó la hora del primer servicio, los diligentes meseros de Doña Lechona pusieron frente a cada uno de los asistentes una fría y refrescante cerveza Grolsch, rubia holandesa ligera, alegre y  chispeante que por mandato del guía, no se podía tocar hasta que se tuviera listo el vaso para recibirla. Con una cuchara nos pidió que pusiéramos en el interior un poco de almíbar de maracuyá y un poco de almíbar de jengibre. -Vieras que lo delicioso de esta charla era que no sólo funcionaba para aprender a hacer en la mesa lo que nos pedía Juan Sebastián, sino que él nos compartió las recetas fáciles y rápidas para realizar en casa los almíbares y así repetir la experiencia cuantas veces quisiéramos o por ejemplo, al tener invitados en casa y descrestarlos-. Luego para aromatizar, el borde fue humedecido con una hoja de yerbabuena que teníamos a nuestra disposición en cada mesa; por último, se vacía la cerveza en el vaso y se le agrega si se quiere un poco de zumo de limón… entonces a disfrutar.

El momento dos estuvo a cargo de las manos mágicas de las mujeres que trabajan con tanto cariño y diligencia en la cocina del restaurante. A las mesas comenzaron a llegar unas canastas hechas en plátano verde frito, cuyo contenido nadie podía anticipar en sabor, pues traía un “increíble” ceviche de chicharrón. El plátano crujiente que le daba algo de dulzor al plato, contenía un caldo equilibrado entre lo salado, lo ácido y el picante, su contenido: cebolla, ají, limón y cilantro, en el que estaban sumergidos a modo casi que de sorpresa, unos crujientes y deliciosos trozos de chicharrón. Yo sólo veía caras felices a mi alrededor, papilas gustativas de fiesta, placer por doquier.

El tercer momento estuvo a cargo de la reconocida cerveza Peroni, que esta vez fue michelada con sabores picantes y fuertes, invitadores a excitar la garganta y el paladar. Juan Sebastián nos guió para mexicanizar aún más la experiencia. El vaso esta vez se comenzó a humedecer en el borde con una rodaja de limón, se pasó de cabezas por un plato que estaba en el centro de cada mesa con un polvo fino llamado tajin, que es una mezcla de especias formada por chile molido, jugo de limón ácido deshidratado y sal, con el fin de “escarchar” el vaso y así cada vez que se llevara a la boca para un trago, se combinara con el líquido. Agregamos al interior del vaso una cucharadita pequeña de salsa inglesa, tres cucharadas de salsa de ají y un poco de zumo de limón. Ya estaba listo entonces para recibir la deliciosa Peroni que nos aguardaba fría en la mesa. ¡Vaya sabor tan impactante! Picante y refrescante a la vez. Muchos de los asistentes no fueron capaces de soportar el picor y Juan Sebastián nos dio una clave para bajar la intensidad…  un poco de zumo de maracuyá: funciona a las mil maravillas. Sin embargo, y esto vale toda la pena comentarlo, uno de los asistentes me invitó a que probara de su cerveza picante… lo voy a describir así… no había suficiente zumo de maracuyá en el restaurante para bajarle la intensidad a ese trago. Ella estaba feliz, así le gusta y así se la tomó.

El cuarto y último momento, llegó cuando más se necesitaba, porque luego de tanto estímulo a las papilas gustativas y de tanto mensaje delicioso para el estómago, además de que ya rondaban las diez de la noche, pues bueno, era hora de que le diéramos gusto al gusto con una picada a la Doña Lechona. Nada de lo que venía en el plato estaba frito, todo había sido pasado por la parrilla. Morrillo, chata, queso papialpa y piña, acompañado de un chimichurri de la casa, terminó de completar la experiencia que fue sin dudas inolvidable. La carne estaba jugosa, se deshacía al contacto con el paladar, sus sabores explotaban en la boca aromatizando cada bocado y deleitando a punto de felicidad absoluta a cada comensal. El queso asado rechinaba con cada mordisco, la piña asada limpiaba el paladar para volver a empezar la contienda de jugos y sabores. ¡Wow! Me le quito el sombrero al equipo de trabajo de Doña Lechona, qué manos mágicas las de las mujeres que trabajan en la cocina, qué diligencia y entrega de servicio la de los señores que nos atendieron en las mesas.

Sí, creo que se marcó un hito en cuanto a eventos realizados hasta ahora, así que los que vendrán tendrán que ser mejores y así será. Sesenta almas amantes del buen comer y del buen beber se disfrutaron la experiencia hasta el último mordisco, hasta la última gota, y terminaron tan contentos que se quedaron un rato más con nosotros… a las doce y media de la noche se cerraron las puertas del restaurante, porque allí nos quedamos disfrutando de charla con amigos, buena música, buen ambiente y más bebida y comida que siempre estuvo a disposición de los asistentes.

Salí pues a vivir la noche de cervezas micheladas más increíble con sesenta amigos aún mejores y más increíbles si se puede, sesenta almas sibaritas que les encanta salir a disfrutarse la vida. #Salí feliz de ser el precursor de una velada tan excepcional, de una locura, de un sueño que hice realidad gracias al maravilloso equipo de trabajo de mi restaurante de cocina colombiana preferido, Doña Lechona; felicitaciones a esos hombres y mujeres que tienen como equipo en la cocina, en el salón y en la administración, gracias al administrador Gilberto Jiménez. Gracias por el apoyo y mil felicitaciones al equipo de Global Wine and Spirits, a sus directivas, a su equipo de ventas, a Diego Serna y a Juan Sebastián por el apoyo y su inconmensurable trabajo al apoyarme en este sueño que convertimos en realidad y del que se desprenderán más sin lugar a dudas.
Salí vivo y feliz porque vivimos la más grande experiencia, Salí a vivir la noche de cervezas micheladas, Salí a comer, a viajar, a vivir.


Si te perdiste la experiencia y quisieras no perderte alguna de las que vienen en camino, sígueme en Facebook, Twitter e Instagram como @salidaacomer, escríbeme al correo andres.toro@sali.com.co para enviarte información, o pídeme a través de un mensaje por el Whasaap, que te incluya en mi lista de difusión al número 311 361 4273  Y Salí a comer, a viajar, a vivir.

lunes, 26 de febrero de 2018

SALÍ a Comer a Juanita Food and Drinks

Hay una ley básica para lograr el éxito y es que en gran parte, éste depende de la cantidad de energía que se invierta en el propósito, de nada sirve andarse con aguas tibias, nadie llega al tope de sus sueños dedicándose de a pocos a lograrlo, además, de esa energía que se invierte, la mayoría si no es toda, tiene que ser positiva. Si así es, si no permites que el miedo y la inseguridad te ganen, si las personas que están a tu lado te llenan de buena energía, y si los clientes o consumidores o como quieras llamarle también demuestran su alegría y satisfacción, entonces se puede decir que sí, que el éxito está casi asegurado. Pues bueno, teniendo las cosas así de claras, se darán cuenta de que la historia que les traigo para este programa tiene todos esos componentes antes mencionados y es que la persona que está detrás de Juanita Food and Drinks parece una de esas súper baterías de carga rápida a la que cualquier cosa que se le conecte, termina hipercontagiando de esa buena energía. 
Sí, la chef Melissa Ospina, reconocida docente de gastronomía de una prestigiosa escuela de la ciudad, estará contándonos sobre ese su restaurante, al que le ha invertido tanta buena vibra y que tiene a más de uno, feliz y dichoso porque lo que se come en Juanita, lo termina cargando también de todo eso que ella y su equipo de trabajo le ponen como ingrediente adicional a cada una de sus preparaciones. Sánduches, picadas, albóndigas, patacones, sodas saborizadas y cocteles hacen parte de esas cosas ricas que te puedes ir a disfrutar cualquier día de la semana desde el mediodía, en uno de los lugares más chéveres que tiene en este momento la ciudad para Salir a comer, a vivirse la vida como nos la merecemos, en el Mercado del Tranvía. Así que no te movás de ahí, quedáte para que digas conmigo #Salí a comer a Juanita Food and drinks con la chef Melissa Ospina  

Encontré la razón de mi existencia, el programa de radio, el blog, los eventos que realizo son mi forma de hacer que este mundo sea mejor; mi mensaje para vos que estás escuchando esto es que la vida te tiene un montón de cosas buenas si estás dispuesto a verlas, a sentirlas, a vivirlas. Por eso voy a comenzar a recomendarte un serie de oportunidades en restaurantes y agencias de viaje para ser más feliz, para vivir la vida que te gusta. Cada experiencia que te voy a sugerir, la voy a elegir con mucho cuidado y cariño y siempre con la convicción de que te lo merecés, además, te prometo que el costo de lo que vas a recibir, va a ser menor de lo que le valdría a cualquier otra persona y como si fuera poco, te voy a dejar, personalmente, siempre, un regalo adicional de mi parte, sólo por pertenecer a la familia SALÍ ¿Qué te parece?
 
Bienvenido, bienvenida a la nueva etapa de salí que se llamará, Salí recomendado, la sección en la que encontrarás un montón de oportunidades para salir a comer, a viajar, a vivir.

Aquí está el recomendado de hoy:


Salí recomendado a Doña lechona, por sólo 35.000 pesitos, recibirás una entrada de empanadas de lechona, un plato de carne oreada santandereana, con yuca, ensalada y arepa y además, un regalo líquido, que podrás tomarte allí en el restaurate, o llevarte para tu casa: Una deliciosa limonada Tashi. Disfruta desde el primero hasta el veintiocho de febrero todas las veces que quieras. Salí recomendado y salí a comer, a viajar, a vivir.

¿Me van a decir que la energía de Melissa Ospina no es un como una tromba? Esa mujer contagia con su buena vibra todo lo que toca; ahí escucharon a su equipo de trabajo que son el vivo ejemplo de lo que les hablo. La propuesta de Juanita Food and Drinks es deliciosa, es original, es saludable y sobre todo, está hecha con mucho cariño. Se las recomiendo cien por cien, tienen que pegarse la pasadita por Mercado del Tranvía y buscar este lugar que está dejando cada día, a más gente con la boca abierta… pero para poderse comer esas delicias que preparan. Ahí les dejo también el recomendado de hoy, vayan a Doña lechona y cómanse una deliciosa carne oreada a la Santandereana y por ahí derecho se llevan un regalito que les dejé allá, para cada uno de ustedes, y se lo lleven para la casa. Digan conmigo entonces Salí a comer, a viajar, a vivir.

Escucha el programa dando click a la siguiente imágen:

O sí no, escucha el programa siguiendo este link:


sábado, 17 de febrero de 2018

SALÍ a Viajar al hotel Lukas


Este programa gira en torno a la historia de un lugar en la ciudad muy interesante, pues al iniciar, sólo fue una idea de esas que surgen en la mente de alguien que sólo quiere invertir su dinero en una idea de negocio cualquiera, pero que con el tiempo se fue convirtiendo en algo más importante para sus creadores. A veces, lo único que se necesita es empezar, luego la vida se encargará de hacer que las piezas del rompecabezas se acomoden perfectamente y al final, esa idea que comienza como una alternativa, termine convirtiéndose en la vida misma. El hotel Lukas fue pionero en la avenida 70, sus creadores aunque esperaban que prosperara y querían el éxito, nunca se imaginaron que al abrirlo, las personas se quedaran afuera esperando, haciendo fila, para poder hospedarse en él. Hoy, sigue teniendo éxito y aunque ya no está solo en el sector, sino que por el contrario, comparte el mercado con una muy amplia y variada oferta que se extiende varias cuadras a la redonda de ese lugar en el que inició, sus huéspedes lo siguen prefiriendo y lo recomiendan a lo largo y ancho del país, incluso del mundo.

Quedate ahí, porque Viviana Ramos, la administradora del Hotel, nos contará esa interesante historia de uno de los más representativos hoteles de la 70. Decí pues conmigo #Salí a viajar al hotel Lukas.

La vida tiene siempre caminos misteriosos para nosotros; sólo hay que estar atento y entregarse a vivirla intensamente para asegurarnos de disfrutarla y obtener lo que nos merecemos, ser siempre felices. Esta historia del Hotel Lukas es una prueba de ello, este lugar que empezó como una alternativa económica para sus dueños, ahora es un lugar icónico en una de las avenidas más importantes de la ciudad y ha sido un hogar, fuera del hogar de muchos viajeros que han venido a la ciudad a cumplir sus misiones de trabajo, o deportivas, o sus sueños. ¡Qué gran historia! Espero que te haya gustado conocerla. Gracias por escucharla, gracias por decir Salí a viajar al Hotel Lukas.


Escucha el programa dándo click a la siguiente imágen:


martes, 30 de enero de 2018

DIATRIBA A MI ÚLTIMA DECEPCIÓN GASTRONÓMICA

Sí, todo al empezar el año SUBE. Varias sorpresitas llegaron con el cambio en el calendario: el Soat del carro quedó por las nubes, la gasolina subió otros 135 pesos por galón, los peajes también llevaron “su subienda”, el arriendo ni se diga, el vergajo IVA que no da tregua y claro, el salario mínimo que es la vara con la que se mide todo, y que por supuesto no alcanza a cubrir las necesidades básicas del pobre asalariado y mucho menos los porcentajes de subida de lo antes mencionado, que no es lo único, porque muchas cosas se quedan por fuera. Si se mira entonces desde una perspectiva económica, al subir por aquí algo y también por allá esto otro, es lógico que cuando eres empresario o emprendedor, tengas que replantear los precios de tus productos y hacer uno que otro ajuste, para que la rentabilidad del negocio sea sostenible en el tiempo, se pueda garantizar la calidad del producto y en especial, se pueda continuar satisfaciendo no sólo la necesidad de los clientes, sino también mantener su fidelidad hacia la marca. Por eso pues, es apenas lógico que cuando se vaya a comprar algo que habías adquirido habitualmente el año pasado, tenga un precio diferente justo unas pocas semanas después.
Este post va dedicado a aquellos emprendedores, empresarios, negociantes, comerciantes y vendedores en general, que esperan continuar en el mercado y que tienen un pensamiento a mediano y largo plazo. La ley de la oferta y la demanda es la que rige la permanencia de una marca en un mercado determinado. Los productos y/o servicios han de someterse a esta, que es por decirlo de alguna manera “implacable” con quienes no la respetan.
¿A qué viene todo esto? Pues a que he sido golpeado por una realidad en el rostro que me ha dejado preocupado, triste y en especial, decepcionado. Yo soy un consumidor racional en general, y sin embargo me dejo llevar por la emotividad en cuanto ésta esté ligada a razones que sean “medibles”, justificables. Como consumidor, también tiendo a ser muy tradicionalista, cuando me gusta algo de un lugar, tiendo a seguir consumiendo ese algo, justo en ese lugar y a no buscarle sustitutos. Por eso cuando quiero comer perros calientes, voy al lugar en el que encontré el mejor del barrio, no importa que para llegar a él, tenga que pasar por dos o tres locales que me quedan más cerca, lo que quiero, es la experiencia y el sabor que me ofrece el que descubrí y elegí como el que me gusta. Para la pizza, la hamburguesa, las papas fritas, los burritos, etcétera, hago lo mismo. En mi barrio, La América, hay un lugar que me conquistó desde que era adolescente, que ha sido muy tradicional, respetado y frecuentado por una gran cantidad de comensales que al igual que yo, no importa en qué lugar de la ciudad vivan, vienen a buscar por la calidad y los sabores de sus productos. Yo viví en Envigado por diez años y fueron muchas las veces en cada año, en que me “pegué el viaje” nada más que por una o dos de sus deliciosas “arepas con queso costeño rallado y chorizo de ternera”.


Hoy por hoy, que vivo a tan solo a dos cuadras de este emblemático lugar, confieso, voy varias veces en el mes para satisfacer ese antojo que me provocan los sabores y olores de ese producto en especial, y además porque siempre me han “consentido” y atendido con familiaridad y cariño. Siempre me ha gustado que a la arepa hecha a mano y asada al carbón, de un tamaño perfecto, le pongan mucha mantequilla para garantizar que al ponerle el queso costeño rallado encima, se contenga un poco, pues siempre ha sido en porción generosa y el área de la torta de maíz no es suficiente para contenerlo; para terminar, encima de esta bella imagen que les describo, viene un rollizo, brillante y chirriante chorizo de carne de ternera, sabroso y jugoso, asado al carbón, que solitario en ese monte de queso, comienza a derretirlo alrededor y termina hundiéndose para quedarse ahí, inmóvil, cual la bella durmiente en una abullonada cama de queso.
Escribo esto y me corren lágrimas, ah claro y estoy salivando como el perro de Pablov. ¿Y por qué me corren lágrimas? Porque todos los verbos que componen este párrafo anterior, voy a tener que conjugarlos en pasado, no por elección propia, no porque tenga que privarme a voluntad, sino porque alguna clase de fiera egoísta, o soberbia, o tacaña, o ambiciosa ha tenido la poca compasión de morder a los administradores del lugar en cuestión. Ya venía yo, notando que desde hace algún tiempo, no hará el año, la arepa no era la misma, que antes era gruesa y generosa, ahora es delgada y pequeñita, luego se vino otro cambio terrible, el queso que se usaba para poner encima, cambió de sabor, de textura, es decir, de calidad y lo peor aún, de cantidad. El chorizo pareciera que si es el mismo y tal vez, su sabor y la fidelidad a la combinación de sabores me siguieron llevado a sucumbir a su oferta. Hace unos pocos meses, la humilde arepa, dilecta de mis comilonas de fines de semana subió de precio, y me di cuenta porque cuando pagué por las “dos con chorizo para llevar” con el acostumbrado billete de diez, me pidieron “otros mil”. Los pagué, consciente de que todo en la vida tiene que subir, pero también consciente de que ahora, estas dos arepas, (una para mí y otra para mi acompañante) que eran más un antojito aperitivo, que la comida, pues como les dije, al bajar de tamaño ya no me satisfacían y tenía que complementar con algo más, estaban costando los mismos once mil pesos que me costaban dos arepas rellenas con carne del negocio de la otra esquina. Soy colombiano, el barrio que habito es estrato 4, soy sólo uno que hace parte del público objetivo de dicho negocio y sí, a la hora de comer en la calle cuido mi presupuesto y pienso en el beneficio versus costo, así que cuando invierto en comida quiero quedar satisfecho en sabor, costo y quiero quedar “llenito”. Con esta idea fui hace pocos días, hice mi pedido, esperé impaciente por el hambre, pagué y noté que me devolvieron menos, cuando pregunté, me dijeron que los precios habían subido porque ya es 2018… Otros quinientos pesos por arepa; en menos de un año son mil pesos más y el producto ya no es el mismo.
No, no soy soberbio, no soy tacaño, me gusta comer en la calle, me encanta salir a comer y pago con gusto lo que me pidan cuando me siento satisfecho, pero arriesgándome a ser criticado por “sismático”, escribo esta diatriba, esta crítica razonada con mis “verdades”, con el único propósito de expresar mi ofensa, sin querer dañar a nadie, sin ánimos de destruir ni demeritar, ni mucho menos: no me gustó, no me sentí bien pagando $6.000 pesos, que parecen nada por esta triste imagen…  la foto corresponde al producto que propició todo esto… no me parece justo y representativo, ya ni siquiera el hecho de que por tradición o por una historia de más de 20 años que me liga al lugar, me hace pensar en querer volver. Creo que es un error administrativo ejecutado sin estudio, sin contemplación metódica de impacto en su público objetivo, sin visualización correcta de proyección a futuro. 500 pesos no son, ni deberían ser, la unidad de aumento para un producto tan simple y básico.


Creo que fue la última vez que voy a este lugar, me voy a comportar como suelen hacerlo los consumidores que tanto estudié y estudio en las investigaciones de mercadeo que hago para mis clientes y para mí mismo. Ahora veré si las otras veinte o treinta opciones que hay en menos de quinientos metros a la redonda, terminan satisfaciendo mis noches de antojo por comer algo rico. R.I.P viejos amigos para su propuesta por mi parte.
¿O será que me castiga la lengua? ¿O será que habrá capitulo nuevo en esta novela de desamor? Ya veremos.

Salí a comer, a viajar, a vivir.

martes, 9 de enero de 2018

Top 5 RESTAURANTES RECOMENDADOS 2017 – 2018

Se termina el año y como todo hombre responsable y comprometido consigo mismo y con una causa, voy a hacer un balance. El año 2017 fue un muy buen año; aprendí muchas cosas importantes que me ayudarán a ser mejor ser humano y me permitirán disfrutar más de la vida; ingresé a un círculo de sibaritas de la ciudad que me han acogido con respeto y cariño y que me han regalado varias satisfacciones y la entrada a muchos eventos gastronómicos importantes y deliciosos. Salí también evolucionó y gracias a mis redes sociales, a este blog y al programa de radio, he tenido la oportunidad de conocer a personas maravillosas que le apuestan a sus sueños, que luchan incansablemente por arrancarle una sonrisa a otros con sus proyectos gastronómicos y de turismo y que sin más, están haciendo de éste, un mundo mejor. A varias de ellas hoy por hoy las conservo entre mis amigos y en mi corazón.
Este año también me atreví a buscar la realización de un sueño nuevo, de una idea que me rondaba la cabeza hacía tiempo y a la que no le había invertido suficiente energía para hacerla realidad. Ya saben, me gusta mucho comer y comer bien, y cómo muchos conocidos y desconocidos me buscaban para saber a qué lugar ir a disfrutar de una buena experiencia gastronómica, siempre me imaginé llevándolos de la mano y compartiendo con quien me lo preguntaba. Así pues que decidí hacer mi primer experimento: invitar a varios amigos a que me acompañaran a un buen lugar, pedir algo especial, lograr que el chef nos hablara sobre lo que íbamos a comer (este detalle siempre me ha parecido una de las mayores ventajas que he tenido en este mundo, pues poder hablar con el creador del plato, que me cuente su historia y de cómo concibió la propuesta ha hecho que la experiencia, para mí sea superior, más sabrosa, más profunda) y aprender a maridar la comida con un buen vino, tal y como se hace alrededor del mundo, mientras se aprende el porqué de la decisión de un vino tinto, o blanco o rosado. Sí, lo hice, lo logré y no lo hice una sola vez, lo hice cinco veces y de ahí viene este post, el top 5 de los mejores restaurantes que visité en el 2017 y que te recomiendo a vos para que los conozcas e inicies en ellos y con ellos, las mejores experiencias gastronómicas de este año 2018 que comienza. Espero que te gusten, Salí conmigo a los cinco mejores restaurantes que conocí en el 2017 y perfectos para Salir a disfrutar este 2018.


Número 1: LA PAMPA PARRILLA ARGENTINA


A dos cuadras del segundo parque de Laureles, un espacio bien agradable, cálido y muy argentino, en el que Esteban o Elio, sus administradores oriundos del país austral, con su equipo de trabajo, cocineros y meseros atentos, preparados y serviciales, te ofrecen la oportunidad de vivir una deliciosa y auténtica experiencia gaucha. Platos recomendados: Entrada: empanada argentina, deliciosa.
Plato fuerte: Bondiola asada (corte de cerdo) Jugoso, suave, sabroso, acompañado de un cremoso puré de papa, o papa al horno y siempre está abierta la barra de ensaladas.
Postre: Alfajor argentino y helado de vainilla.
Maridaje: Vino blanco para entrada; Vino tinto, plato fuerte y Vino rosado espumoso para el postre, todos los vinos de marca “finca La Escondida”.

Numero 2: DOÑA LECHONA



Primer Parque de Laureles (Cl. 39d #73-106). Este es un restaurante que está ahí para sorprenderte. Si bien su nombre pareciera indicar que es un lugar para comer solamente lechona, al mirar su carta de menú te vas a dar cuenta de este plato tolimense sólo es uno de los más de 35 platos típicos de todas las regiones de Colombia que te puedes encontrar. Aquí te vas a poder dar el gusto de viajar por todo el país sentado en una mesa, los sabores, olores y colores que te vas a encontrar son apasionantes y lo recomiendo sin miedo a equivocarme para por ejemplo, llevar a los extranjeros a conocer nuestra gastronomía. Qué te recomiendo:
Entrada 1: Abrí el apetito con unas empanaditas de lechona, gran presentación.
Entrada 2: Bollo boyacense: un envuelto de masa de maíz con queso y bocadillo por dentro. Es dulce y salado a la vez, no vas a creer la delicia de este plato.
Plato fuerte: Posta cartagenera: Plato tradicional de Cartagena, un trozo de carne muy bien cocido a tres técnicas, con una salsa oscura medio dulzona y muy sabrosa, acompañada de arroz con titoté (arroz con coco), carimañolas de yuca con suero costeño y ensalada fresca. El plato es ¡Brutal!
Postre: Arroz con leche: ¡Virgen santísima! Este plato me hizo volver a mi infancia, tiene todo el sabor de las abuelas, es cremoso, esponjoso y con el toque perfecto de dulce, ahh, si, viene con arequipe (dulce de leche).
Maridaje: Para las entradas vino blanco, para el plato fuerte Vino tinto y para el postre, rosado espumoso, todos marca Carlo Rossi.

Número 3: EL GRASPO DE UVA


Una cuadra abajo del Parque del Poblado (Cl. 9 #43B-55). El que ame la comida y la disfrute en todas sus presentaciones, sabe que una de las más reconocidas e importantes del mundo es la italiana. Creo que no conozco a una persona que no ame o por lo menos disfrute de vez en cuando de una buena pizza, tampoco conozco uno solo que me haya dicho que no come pastas porque le desagradan. Bien, este restaurante creado y dirigido por don Giorgio, un nativo de Verona, Italia, sabedor como ninguno de vinos y por supuesto de la buena comida, tiene no solo una de las mejores pizzas de la ciudad (que conste que no lo digo yo, lo dice Tulio Zuloaga de Tulio recomienda) sino que tiene unas muy buenas pastas y otro par de maravillas que te harán enamorar de la gastronomía del país de la bota. Que te recomiendo:
Entrada 1: Pizza caprichosa (Llamada así por don Giorgio porque cuando la inventó le puso ingredientes a su capricho) y pizza margherita que es la típica y famosa pizza napolitana que trae queso, jamón, tomate y albahaca. Sin iguales las dos.
Entrada 2: Carpaccio de res. Esta carne cruda en láminas, muy bien tratada y bañada en aceite de oliva, queso parmesano y hojitas de albahaca te va a encantar.
Plato fuerte 1: Penne a la cubana. Pasta corta, gruesa, hueca, cocida al dente y bañada en una salsa cubana, picante y especiada, es una de esas sorpresas al gusto que tenés que conocer.
Plato fuerte 2: Risotto a la funghi. Esta es una sorpresa deliciosa y “bacanisima” para los amantes de la comida para sibaritas. Este risotto hecho en caldo de pollo, vino y queso, tiene hongos por su puesto, pero, el gran aporte que lo hace tan especial, es que el mismo don Giorgio hace sus excursiones por las montañas de Medellín y Envigado y los cosecha de manera natural para luego tratarlos en su restaurante y servirlos así… de muerte lenta.
Postre: Salami de chocolate. Este es un postre tradicional de las abuelas italianas, la receta de don Giorgio viene de la suya; es un rollo de brownie con chocolate blanco, que al servir en rodajas tiene el aspecto de un Salami. Se lo sirve con helado de vainilla.
Maridaje: Vino tinto


Número 4: PERÚ CON ALMA


El Poblado, Mall Interplaza Tv. Inferior # 10c-228. De una de las gastronomías más reconocidas del mundo, saltamos a la que es considerada hoy en día la mejor. Este restaurante cumple con la promesa básica que trae en el nombre, su cocina es la conocida Nikkei, que significa inmigrante en japonés y que es como se le conoce a esa fusión de las técnicas de cocción japonesas con los ingredientes del Perú; cuando te enfrentas a una de esas delicias que tienen en su menú te das cuenta de que trae todo el sabor y viene desde el alma. La propuesta nacida de un antioqueño pero cuyos platos fueron creados por un cocinero japonés es una de las formas más deliciosas de acercarse en Medellín a la gastronomía que ostenta el galardón de ser la mejor del mundo hoy en día. Qué te recomiendo:
Entrada 1: Edamames; estas vainillas de la soya, humildemente hervidas en agua y adobadas solo con sal, van a hacer que de un solo tiro se entienda que la belleza del mundo está en lo simple.
Entrada 2: Gyosas; para que me entiendas “empanadas japonesas”, son unos envueltos en papel de arroz de carne molida de cerdo con verduras. Se cuecen en agua, te las sirven con salsa teriyaki, son ¡Gloriosas!
Plato fuerte: Arroz japonés, que te lo hacen con show de tepanyaki, es decir, en la plancha de la mesa en la que te sientas, ahí verás al habilidoso cocinero mover con destreza sus espátulas y cocinar un delicioso arroz adobado con salsa soja y especias, saltear tus vegetales y unos jugosos y sabrosos trozos de cerdo que en japonés son denominados Yakibuta, (cerdo en rollo). La verdad, es que el cerdo es tan bueno, que hasta pensé en cambiar mi porción de arroz, por más cerdo.
Postre: Suspiro limeño, el famoso postre peruano por excelencia que como su nombre lo indica, es tan ligero como un suspiro. Trae fresas, arequipe y crema batida.

Numero 5: EL BISTRÓ DE GUY


Calle 39D # 73 - 74 Primer Parque Laureles.  Este es uno de esos lugares que está oculto a simple vista y que todo sibarita de la ciudad debería conocer. Guy es un belga que se enamoró de Medellín y se trajo de su Bélgica natal todos sus conocimientos gastronómicos para combinarlos con los ingredientes más deliciosos y maravillosos del mundo (estas son sus palabras), los colombianos. Su ingenio y sabiduría mezclados con las técnicas clásicas, más los productos más frescos, dan como resultado una fiesta de sabores en tu paladar. Qué te recomiendo:
Entrada 1: Caviar de berenjena. Suena loco para la mente latina que no sabe qué hacer con este vegetal, pero créanme, que luego de probar este manjar, van a ver el mundo con otros ojos. Viene en una cesta de pan duro, es maravilloso.
Entrada 2: Un plato con tres demostraciones de sabor: un omelette de cebollina, un mini sáduche de pollo a la andaluz que es un poco, no mucho, picante y un fricasé de champiñones que es de muerte lenta.
Plato fuerte: unos jugosos y bien asados medallones de carne de res (solomito) con tres salsas tradicionales francesas: Salsa de pimienta verde, algo picante pero muy sabrosa y olorosa, salsa de Provenza, que es algo dulce, muy equilibrada y salsa de champiñones flambeados, oscura y cargada de sabor.
Postre: Una especie de torta de chocolate belga es decir más o menos amarga, pero equilibrada con un dulce perfecto y una torta reventada de durazno, ambos trozos vienen acompañados de un increíble helado de cardamomo y otro de vainilla, hechos por el mismo señor Guy.


Ahí está pues mi Top 5 de restaurantes que conocí en el 2017 y que te recomiendo si no los conoces, para que inicies tu aventura gastronómica del 2018. Ciento treinta y ocho (138) de estos platos fueron compartidos por personas que atendieron mi llamado y fueron conmigo a disfrutar de las más deliciosas y reconfortantes experiencias gastronómicas. A todos ellos les doy gracias por salir conmigo, a los dueños, administradores, cocineros, vendedores y amigos de cada una de las marcas de los restaurantes que estuvieron conmigo en estas aventuras, mil y mil gracias por creer en mi locura y apoyarme, a Productos Patagonia y a Global Wine and Spirits, un abrazo muy especial por caminar conmigo de la mano, aportando sus conocimientos y sus vinos, y a todos ustedes que han leído, escuchado y disfrutado de los contenidos de Salí, abrazos y besos por mil. Espero que este año que empieza esté lleno de comidas, viajes y vida.

Salí a comer, a viajar, a vivir.  

martes, 14 de noviembre de 2017

¿QUIERES SALIR DE PICNIC CON NOSOTROS?


Natalia Lopez Todo en Comidas la invitada al programa de esta semana tiene dos invitaciones dobles para los seguidores de SALÍ
Vamos de Picnic a Ciudad del río, nosotros llevamos la comida y el vino, tú, trae tu acompañante.
Para participar sólo tienes que seguir en Instagram a @todo_en_comidas, comentar este video con el hashtag #QuieroSalirDePicnic y etiquetar a la persona con la que quieres ir. ¡ESO ES TODO!
Tienes hasta el domingo 19 de noviembre para participar.
Sigue, comenta, etiqueta, ¡GANA!
Escucha el programa este jueves a las 4pm o el domingo a las 11am por Frecuencia U 940 AM o por este link: http://www.udem.edu.co/index.php/audio-en-vivo
Y Salí a comer, a viajar, a vivir.

Mira el video para saber las condiciones para participar.

lunes, 9 de octubre de 2017

#SalíAVivirLaNochePampeana - Salí a vivir mi primer evento gastronómico

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Un día tuve un sueño…  así, con esta frase empezó uno de los discursos más emblemáticos de la humanidad y hoy me la quiero apropiar para comenzar con esta entrada, qué, declaro, es una de las que más emociones me produce escribir. En muchas ocasiones he comenzado programas de radio y otras entradas para este blog, haciendo alusión a que el mundo es de aquellos que se arriesgan, de los que sueñan y luchan por que sus ilusiones se hagan realidad, hoy quiero volver a tocar el tema pero desde adentro, sintiéndome protagonista. Pues bien, desde que comencé con esta locura de contar sobre mis aventuras gastronómicas y luego sobre las historias de los restauradores, aventureros y en general de los amantes de la buena vida, mi perspectiva con respecto a mi papel en el mundo se ha ido modificando. Si bien al principio parecía que este era un simple hobbie con el que me divertía al doble o al triple, pues en un principio simplemente iba a un lugar, comía bien, la pasaba genial y luego volvía a divertirme al recordar para escribirlo, y de nuevo, me volvía a divertir al ver que una, dos tres y hasta mil personas terminaban leyendo y disfrutando de eso que yo había vivido y compartía, e incluso, inspiraba a otros para hacer lo mismo que yo, pues, parecía que eso era suficiente para sentirme satisfecho. Pero luego de hacer esto por varios años ya, después de haber tenido la oportunidad de tocar tantas vidas y de sentir ese contacto profundo con otros espíritus libres, soñadores, grandes, amantes de la vida, pues empecé a sentir que podía y que quería ir un poco más allá. 
Entra a www.sali.com.co
Y entonces tuve un sueño. Resulta que es muy normal que a mi número de teléfono móvil me lleguen llamadas de familiares y conocidos para pedirme un consejo sobre qué lugar ir a comer un día cualquiera de la semana. En una llamada de cinco o diez minutos termino tratando de averiguar cuáles son los gustos de los comensales, si tienen un apetito aventurero o les gusta ir a la fija y entonces termino dando dos, tres y hasta cuatro nombres de restaurantes o incluso de hoteles para ir a visitar un fin de semana. Otras veces me encuentro por ahí con algunos que me han expresado su gusto por organizar un día cualquiera una salida a la que les gustaría ir conmigo, así como plan, de hacer un recorrido o algo así por uno o varios lugares en los que podamos disfrutar de unos buenos platos recomendados por mí.

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 Alguna vez entonces me levanté con la idea en la cabeza de buscar un lugar de tantos que conozco y proponerle al dueño o al administrador que me acolitara una locura: yo invitaría a unos cuantos amigos un día a su restaurante y él lo único que tendría que hacer es lo de siempre pero con una pequeña locura adicional, que nos regalara a los que fuéramos a su restaurante, un poquito más de atención. Siempre me ha parecido que una experiencia gastronómica se multiplica cuando he tenido la oportunidad de que el cocinero o el dueño del lugar se sientan conmigo en la mesa y satisfacen mi curiosidad natural, siempre he sido un Juanito preguntón. El sólo hecho de saber un poco sobre la preparación del plato que me he comido, conocer la historia de quien la hizo, profundizar un poco más en las razones por las que el sitio existe, hace que lo que te has comido tenga un sabor adicional, pues me da la sensación de que esa información es un sazonador especial. Lo intenté una o dos veces y la verdad no encontré mucho feeling. No me desanimé, simplemente creí que no era el momento, que tal vez, la idea era buena pero no había llegado el “loquito” que necesitaba.

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Y entonces aparece Esteban Páez, un periodista argentino que se vino a Colombia a probar suerte, que terminó en un restaurante de Medellín como administrador y tuvo la suerte de que al invitar a la marca para la que trabaja, fuera propuesto como el vocero que me acompañaría en la realización de uno de mis programas de radio. Sí, hicimos entonces el programa Salí a La Pampa Parrilla Argentina y fue un éxito. Adicional a esto, este ciudadano austral es un ser humano muy especial, tiene una energía vital arrolladora, su personalidad es muy atractiva y ama el mundo de las comunicaciones, por tanto sentí que tal vez, había llegado la hora de volver a poner a prueba mi sueño aquel de vivir una experiencia especial con varios amigos… sólo tuve que sugerirlo, la idea cobró vida de inmediato al entrar en su cabeza. Nos pusimos manos a la obra.

Hoy pues les estoy participando del éxito rotundo, me atreveré a calificarlo así porque me animaron varios de los asistentes a hacerlo, del primer evento gastronómico que se me ha ocurrido realizar, con el apoyo de mi amigo argentino Esteban Páez y una de las marcas más prestigiosas y destacadas de la ciudad de Medellín: La Pampa Parrilla Argentina.
La cita fue el 7 de junio a las 7:30 de la noche. Escogimos un miércoles como el día perfecto para realizar el evento pues es uno de esos días en que el personal del restaurante estaría casi a nuestra entera disposición. Esteban se encargó con su equipo de armar un menú especial para la ocasión, que constó de tres momentos deliciosos y particulares muy propios de la marca y que ofrecería a los comensales una experiencia redonda con entrada, plato fuerte y postre tradicional típicos de la república Argentina. Un especialista en vinos nos acompañaría para enseñarnos a maridar perfectamente con vino cada platillo, Esteban y su grupo de trabajo nos contaría sobre la comida y su tradición en su país, y por supuesto, todo esto en medio del espléndido y acogedor ambiente que ofrece el local en el que realizaríamos el evento, que es el más joven de la familia La Pampa, pues es el punto de venta que está a una cuadra y media del segundo parque de Laureles y que tiene unos pocos meses de haber sido abierto.
Se llegó el día y la hora del evento. Uno a uno fueron llegando las veinte almas sibaritas llenas de expectativas y con los ojos brillantes. Mi sonrisa no podía ser más amplia, mi corazón no podía latir más fuerte, estaba rozagante y ansioso. Salí a la noche pampeña fue un evento cerrado previa reserva para veinte personas, pues así se planeó desde un principio para poder tener todo bajo control. A las ocho de la noche se dio inicio oficialmente con una bienvenida por parte de la administración del restaurante, por supuesto en manos de Esteban, se me dio la oportunidad a mí de expresar mi profunda alegría de tener el honor de contar con la presencia de los asistentes y entonces el sommelier Daniel García, un destacadísimo y muy reconocido enólogo de la ciudad, que vino en representación de Productos Patagonia, inició con su exquisita cata de vinos.

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Hay que destacar que este joven sommelier tiene una manera muy especial de acercar a sus conferenciados al mundo del vino. Es absolutamente descomplicado, fresco, didáctico y dinámico. Entre chiste y chanza te hace saber todo lo que necesitas con respecto a la bebida más consumida del mundo. Te cuenta de su lugar de origen, de la forma correcta de mirarlo, olerlo y saborearlo, te hace sentir muy cómodo con la idea de maridar un vino rosado con una empanada argentina, luego un tinto con la carne de cerdo asada y por último un blanco con un postre de alfajor argentino y helado. Los asistentes se rieron, interactuaron con Daniel, le preguntaron, expresaron sus temores, quisieron saber si podrían tomar vino en la casa con sus comidas normales, le preguntaron sobre precios, tabúes, paradigmas, cepas, colores, marcas, corchos, tapas… en fin. La noche avanzó rápido, se quedó corta para disfrutársela completa, al final de todo no pude ver más que rostros iluminados por sonrisas sinceras, paladares satisfechos pero con ganas de más, de más conocimiento, de más experiencias enriquecedoras, de más espacios como este para pasar con amigos.

Esteban nos contó a los asistentes sobre los tres platos que consumimos, las empanadas argentinas, rellenas de sabor y de historia que acompañamos con un vino rosado joven del norte de Argentina se encargó de abrir el apetito. Luego vino el plato fuerte, una deliciosa y perfectamente asada bondiola, que es un corte de cerdo, es la punta del lomo, su textura es firme y a la vez suave al ponerse en contacto con el paladar, su presentación era muy bella pues estaba muy bien grillada, muy bien sazonada; venía acompañada de papa al vapor con crema agria o con un puré de papa suave y cremoso, además traía una salsa demiglasé potente y sabrosa que puesta sobre el trozo de carne o mezclada con el puré, te hacía estallar las papilas gustativas en sabores para recordar toda la vida. El vino tinto con que se maridó, también argentino, sorbo a sorbo con cada bocado, se encargó de potencializar la experiencia y elevar la noche hasta puntos insospechados. Luego se vino el momento del postre, un alfajor envuelto en chocolate, combinado con un cremoso y suave helado. La cara de los comensales lo decía todo, en especial la de ellas, las mujeres, que sin miedo a equivocarme, me atrevo a decir que sintieron que las estaban consintiendo. Este postre se maridó con un vino blanco suave, exquisito, que redondeó la noche con sus aromas afrutados y seductores.

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Como si fuera poco, La Pampa nos tenía un regalo adicional a todo lo que teníamos ya, pues nos ofreció alimento para el alma también con la presentación de un grupo musical oriundo de Argentina, que nos deleitó con tangos y milongas interpretadas en vivo, con un sabor muy propio y sentido y que sin decir menos, nos llevó hasta al país de Eva Perón, de Carlos Gardel y de Tita Merello, aquella que cantó esa canción que conocimos todos aquí por la novela Betty La Fea, esa que dice; “se dice de mí, se dice que soy fea, que camino a lo malevo, que soy chueca y que me muevo con un aire compadrón”.

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A eso de las nueve y media de la noche, cuando ya todo se hubo consumado, se empezaron a dejar venir para mí los verdaderos frutos de la noche. Me despedí de todos agradeciendo haber aceptado la invitación a compartir conmigo esta velada maravillosa y entonces se rompió la noche en aplausos, que no tomé para mí, sino para ellos por haberse dejado seducir, sí, se estaban aplaudiendo a ellos mismos porque estaban felices, plenos, satisfechos. Claro, aplaudieron a La Pampa Parrilla Argentina por su impecable presentación y por ofrecernos la posibilidad de vivir un momento tan digno de VIP, de personas muy importantes. Seguí cosechando pues esa noche al ver que al despedirse, todos y cada uno de los veinte asistentes quisieron venir a despedirse con besos, abrazos, espaldarazos y apretones de manos muy sinceros y profundos. Escuché agradecimientos de todo tipo y en especial peticiones, expresiones de la necesidad de continuar con la realización de eventos de este tipo en el que se ofrezca la oportunidad de acercarse a la buena gastronomía, al vino, a las marcas importantes de la ciudad y a otros amigos que persiguen la satisfacción de los sentidos, guiados y acompañados por otros espíritus libres, soñadores y aventureros.

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Entonces sí, un día tuve un sueño, otro día lo hice realidad y hoy quiero seguir soñando y realizando más de este tipo. Me he dado cuenta de que esta será una muy buena oportunidad para ustedes y para mí de crecer y profundizar en un mundo en el que no hay forma de perder por ningún lado. Quiero hacer crecer esta comunidad, deseo que más y más amigos se unan a estas oportunidades de hacernos felices juntos a través de la noble satisfacción de los sentidos. Vamos a vivir la vida como nos la merecemos, vamos a decir juntos entonces #Salí a comer, a viajar, a vivir.
 

P.D. No sé si he sido lo suficientemente justo con la cantidad y forma de agradecimientos que tengo para con el equipo de trabajo de La Pampa Parrilla Argentina. A Esteban, a Elio, al equipo de cocina, a los meseros, a los administrativos, a los amigos de los demás puntos de venta, Gracias por mil y mil bendiciones, empresas como la de ustedes, marcas como la suya hacen grande a la ciudad de Medellín, a Colombia y por supuesto a su hermoso país Argentina.